En la vida no hay días perfectos, se podría decir que hay días buenos, días que generan recuerdos, días en los que tenemos éxito o damos un paso más, pero luego tenemos esa otra cara de la vida en la que nos toca levantarnos, luchar, sobrevivir y trabajar duro para poder llegar a fin de mes, a las metas personales, o en los que hay que dedicar tiempo y paciencia a los demás, al igual que otras personas, quizás lo hacen con nosotros.

Sistema y vida social
El sistema y la vida social tampoco son perfectos, y mucho menos en una época en la que opinar tiene precio, si no ves la vida con los ojos de otras personas, quizás seas etiquetado, con o sin motivo; apartado, con o sin motivo; y relegado a la indiferencia; ya no va solamente de personas, hablamos del sistema, de los algoritmos, de los buscadores de internet, unas veces encumbran a unos, otras … ignoran a los demás.
No hay una receta mágica para poder luchar contra lo que unos llaman injusticias, otros lo denominan mala suerte, e incluso muchos dicen que lo que unos u otros hacen “es más de lo mismo”. Pero eso no debe quitar a nadie la ilusión por crear, vivir, trabajar y no dejarse llevar por tendencias sociales o indicadores de popularidad basados en la dictadura del Like.
Las redes sociales y otros factores
Tener redes sociales con un número aceptable de seguidores reales, no de huevos y bots comprados, es un buen termómetro social, pero no debe ser la guía personal de cómo una persona debe comportarse o de cómo debe intentar llamar la atención de los demás, son redes, no son la verdad irrefutable, no son el marcador real de la vida.
Hoy en día ya no se dice eso de “si no estás en internet, no existes”, no… Eso ya es cosa del pasado, estar o no estar en internet es algo opcional, con sus muchas ventajas y sus muchas desventajas.
Hay varios tipos de personas en las redes y en el universo digital, el espectador, el que te sigue por defecto, el que realmente valora lo que aportas, y el que, hagas lo que hagas, no te dará un gramo de empatía, pero también es cierto y bueno decir que ya sabemos cómo funcionan las redes, por tanto. ¿La vida son las redes? No, las redes son un espacio no obligatorio en el que sí puedes elegir qué deseas compartir, hacer o mostrar; incluso lo que únicamente deseas ver.
Luego tenemos otro factor, el de los compromisos sociales que no te gustan, no deseas tener en la agenda personal y no debes aceptar para no quedar mal. Una cena de alumnos, de gente que cumple años, una comida con gente que realmente no te aporta y en la que no estás cómodo, no te aportan nada. Por el contrario, estar con tu gente, sean más o sean menos, es lo que sí te dará felicidad, tranquilidad, y recordarás el día de mañana.
Nada es perfecto y no hay una sola verdad, pero cada uno debe reflexionar sobre lo que desea tener y hacer cada día.