Río de Janeiro, 26 mar (dpa) – Al menos una persona murió hoy en un nuevo tiroteo en la mayor favela de Río de Janeiro, Rocinha, según informó la Policía Militar en la metrópoli brasileña.

La víctima murió en un hospital después de resultar herida durante un combate entre la tropa de combate militarizada BOPE y miembros de un grupo criminal, según las autoridades.

La operación tuvo lugar en la mañana. Varios vecinos difundieron en las redes sociales imágenes de violentos tiroteos en las afueras de una escuela, donde los niños se refugiaron en un pasillo.

La de hoy es la novena víctima mortal en los últimos tres días en Rocinha, donde viven unas 70.000 personas. El sábado murieron ocho personas durante una violenta incursión policial en la favela, una de las más emblemáticas de Río.

Varios vecinos acusaron después a los agentes de haber abatido a algunas víctimas después de que se rindieran, según la estatal Agencia Brasil.

Rocinha está sacudida por una ola de violencia desde hace meses por una disputa entre varias bandas criminales que quieren hacerse con el control del narcotráfico en la favela. Los habitantes protestan diciendo que los violentos operativos militares sólo agravan la situación.

Según cifras de la Policía Militar, desde septiembre murieron 52 personas en Rocinha, entre ellas una turista española y dos policías.

Rocinha, ubicada entre dos de los barrios cariocas más acomodados entre la zona sur y el oeste de la ciudad, fue considerada durante mucho tiempo como uno de los ejemplos del éxito de los programas de pacificación en Río. La favela era hasta unos meses un popular destino para turistas.

El Gobierno de Michel Temer decretó en febrero una intervención militar en Río de Janeiro, la primera realizada de forma íntegra a todo nivel de seguridad desde los años 80, debido a la ola de violencia y criminalidad en la ciudad.

En muchos de los barrios cariocas más pobres se vive un escenario casi de guerra por los enfrentamientos entre grupos criminales armados y las fuerzas de seguridad. Aunque los barrios acomodados no sufren esa situación, también registran a menudo asaltos y robos armados.