Trump destituye a Tillerson y nombra secretario de Estado a Pompeo

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Washington, 13 mar (dpa) – El presidente estadounidense, Donald Trump, destituyó hoy al secretario de Estado, Rex Tillerson, y lo reemplazó por el hasta ahora director de la CIA, Mike Pompeo, en un anuncio hecho por sorpresa y a través de Twitter.

Pompeo «hará un trabajo fantástico», tuiteó Trump, que también agradeció a Tillerson su trabajo como secretario de Estado. «¡Felicidades a todos!», añade el tuit. Por su parte, Gina Haspel se convertirá en la primera mujer que dirige la Agencia Central de Inteligencia (CIA), anunció Trump.

Según el Departamento de Estado, Tillerson tenía la intención de seguir en su puesto, mientras que Trump alegó diferencias de opinión para sustituirle. El cambio de secretario de Estado se da en medio de los preparativos para la importante reunión entre Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un.

Trump explicó hoy que estaba en conversaciones con Tillerson sobre su futuro desde hacía «algún tiempo». «Teníamos distintas opiniones», alegó el mandatario. «Creo que Rex será mucho más feliz ahora».

Como ejemplo, Trump citó el acuerdo nuclear alcanzado por la comunidad internacional con Irán en 2015: él quiso abandonarlo o hacer algo diferente con él, pero Tillerson era de otra opinión. Por el contrario, Pompeo y él tienen una opinión muy parecida.

El año pasado se especuló con una posible dimisión o destitución de Tillerson, pero el ex presidente de ExxonMobil lo desmintió. Según «The Washington Post», Trump le pidió el viernes que dimitiese, pues quería asegurarse de contar con un nuevo equipo antes de las conversaciones con Corea del Norte.

Tillerson dio hoy un discurso de despedida en el que anunció que regresará «a la vida privada». Además dijo que hoy mismo le traspasará sus funciones a su segundo, John Sullivan, y trabajará hasta su salida definitiva a fines de marzo con Pompeo en la transmisión del cargo.

El saliente jefe de la diplomacia estadounidense se refirió a los avances en la política hacia Corea del Norte como uno de los mayores logros de su mandato, de poco más de un año.

El saliente jefe de la diplomacia estadounidense dijo que recibió una llamada del presidente a mediodía desde el Air Force One. Trump había publicado su tuit por la mañana.

El subsecretario de Diplomacia Pública, Steve Goldstein, relató que Trump no habló con Tillerson antes de anunciar su destitución. «El secretario de Estado tenía toda la intención de seguir ante el tangible progreso hecho en asuntos fundamentales para la seguridad nacional», tuiteó.

Pocas horas después, la Casa Blanca dio a conocer también la destitución de Goldstein.

Tillerson defendió en varias ocasiones posiciones distintas a las de Trump, por ejemplo respecto al Acuerdo del Clima de París o al conflicto con Corea del Norte. El secretario de Estado defendió con vehemencia una solución diplmática para la crisis norcoreana, mientras que Trump amenzaba una y otra vez con acciones militares.

Las tensiones entre ambos estallaron en octubre pasado, cuando Trump aseguró públicamente que Tillerson perdía el tiempo queriendo negociar con Corea del Norte. «Le dije a Rex Tillerson, nuestro maravilloso secretario de Estado, que está perdiendo el tiempo intentando negociar con el pequeño hombre cohete (en referencia a Kim). Guarda tus energías, Rex, haremos lo que haya que hacer», tuiteó el presidente.

Días después, el canal de noticias NBC afirmó que Tillerson llamó «imbécil» a Trump, algo que el secretario de Estado nunca desmintió directamente. El presidente le retó después a comparar sus tests de inteligencia.

La sustitución de Tillerson se suma a numerosos cambios en el Gobierno estadounidense en los últimos meses. La semana pasada anunció su dimisión el asesor económico de Trump Gary Cohn.

Ahora, Trump contará con uno de sus más firmes defensores en el Departamento de Estado. Pompeo, de 54 años, es ultraconservador, seguidor del Tea Party y coincide con la línea dura de Trump en cuestiones como Irán o Corea del Norte.

Tanto él como su sucesora al frente de la CIA, la hasta ahora vicedirectora Haspel, tendrán que ser confirmados en sus nuevos cargos por el Senado.

Haspel fue agente infiltrada de la CIA y supervisó un centro de detención secreto en Tailandia en el que los sospechosos de terrorismo eran sometidos a duros interrogatorios, calificados por algunos como tortura. Según «The New York Times», uno de los detenidos fue sometido 83 veces a la técnica del «waterboarding» o simulación de ahogamiento.

«Agradezco al presidente Trump la oportunidad (…) de ser nominada como próxima directora de la Agencia Central de Inteligencia», dijo hoy, según un comunicado facilitado por la Casa Blanca.