Palma de Mallorca es conocida por sus playas y su clima mediterráneo, pero la ciudad ofrece mucho más que sol y arena. Su historia, su arquitectura y su ambiente urbano hacen que recorrer sus calles sea una experiencia interesante incluso fuera de la temporada de verano.

Para quienes desean descubrir Palma con calma, el casco histórico es un buen punto de partida.
El encanto del casco antiguo
Las calles del centro histórico conservan un trazado antiguo lleno de pequeñas plazas y edificios históricos. Pasear por esta zona permite descubrir patios interiores, iglesias y rincones con siglos de historia.
Mercados y vida local
Palma también cuenta con mercados donde se puede observar el ritmo cotidiano de la ciudad. Estos espacios reúnen productos locales y reflejan parte de la cultura gastronómica de la isla.
Paseos junto al mar
El paseo marítimo de Palma permite caminar junto al mar mientras se observan embarcaciones y el movimiento del puerto. Es uno de los lugares preferidos por quienes buscan un paseo tranquilo al atardecer.