(dpa) – El Abierto de Australia es el más esquivo de los cuatro Grand Slams para el español Rafael Nadal, que a lo largo de su carrera acumuló más tristezas que alegrías en el primer gran torneo de la temporada.

El número uno del mundo sumó el martes un nuevo capítulo a su particular maldición en Melbourne al tener que abandonar su encuentro de cuartos de final ante el croata Marin Cilic por una lesión en la pierna derecha, cuando perdía 3-6, 6-3, 6-7 (5-7), 6-2 y 2-0.

“Ya me ha pasado unas cuantas veces en este torneo. No quiero decir frustración, pero es realmente duro de aceptar”, dijo Nadal con la voz entrecortada y los ojos vidriosos después de tener que dejar completamente cojo su duelo ante Cilic, un jugador al que había vencido en sus últimos cinco enfrentamientos.

El español ganó un título en Australia (2009), menos que en cualquiera de los otros tres grandes. En Roland Garros reinó diez veces, en el US Open tres y en Wimbledon dos.

Un segundo título en Melbourne le permitiría ser el único tenista en la Era Abierta en haber conquistado al menos dos veces cada uno de los cuatro Grand Slams. Sin embargo, esa posibilidad deberá esperar, al menos, un año más.

Nadal sufre una lesión en el psoas ilíaco de la pierna derecha y estará tres semanas de baja, según anunció hoy su equipo tras un examen médico en Melbourne.

A continuación, un repaso a la accidentada historia de Nadal en tierras australianas:

LOS PRIMEROS TRASPIÉS (2004 y 2005)

Todavía joven, Nadal se estrella en sus dos primeras presentaciones en Melbourne ante el australiano Lleyon Hewitt, el ídolo local, que lo vence primero en tercera ronda y después en octavos de final.

AUSENCIA Y LESIÓN ANTE GONZÁLEZ (2006 Y 2007)

Tras faltar al certamen en 2006 por un problema de adaptación a unas plantillas de los pies, el español cae arrollado en cuartos de final del 2007 ante el chileno Fernando González, que lo vence por 6-2, 6-4 y 6-3. Mermado por una lesión en la pierna izquierda, Nadal termina el partido cojo. “No podía correr en los puntos largos”, asegura tras el encuentro.

LA ÚNICA ALEGRÍA (2009)

Tras caer en las semifinales del 2008 ante el francés Jo-Wilfried Tsonga, Nadal llega en 2009 a su primera final y la gana. Vence al suizo Roger Federer en cinco parejos sets: 7-5, 3-6, 7-6 (7-3), 3-6 y 6-2.

SIGUEN LOS PROBLEMAS FÍSICOS (2010 Y 2011)

En 2010, Nadal abandona por un dolor en la rodilla derecha su partido de cuartos de final ante el británico Andy Murray cuando perdía 6-3, 7-6 (7-2) y 3-0. “No puedo”, dijo el entonces número dos del ranking mundial a Murray antes de que el escocés se sentara en la silla. Un año después, Nadal pierde ante su compatriota David Ferrer en la misma instancia en otro encuentro en el que acaba con problemas físicos, esta vez en los isquiotibiales de su pierna izquierda.

LA FINAL ETERNA ANTE DJOKOVIC (2012)

En 2012, Nadal sufre una de las derrotas más duras de su carrera al caer ante el serbio Novak Djokovic en una final de casi seis horas. El español tuvo el partido en sus manos, pero terminó cayendo por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5-7) y 7-5 ante un Djokovic que entonces era una auténtica pesadilla para Nadal.

AUSENCIA E INCREÍBLE DERROTA ANTE WAWRINKA(2013 Y 2014)

Los problemas en la rodilla le impiden participar en 2013 en Melbourne. En 2014, Nadal vuelve y llega a la final, donde pierde un increíble partido ante el suizo Stan Wawrinka. Un extraño bloqueo en la espalda acaba con sus esperanzas en un encuentro en el que era claro favorito. La derrota fue por 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3.

MÁS PROBLEMAS FÍSICOS Y SORPRESIVA ELIMINACIÓN (2015 Y 2016)

En 2015, Nadal se despide en cuartos ante el checo Tomas Berdych con evidentes limitaciones físicas por un problema en la pierna derecha. Al año siguiente, cae contra todo pronóstico ante su compatriota Fernando Verdasco en la primera ronda.

DERROTA EN UNA ÉPICA FINAL CON FEDERER (2017)

El año pasado, y tras una larga ausencia en el circuito, Nadal pierde ante Federer en la final por 6-4, 3-6, 6-1, 3-6 y 6-3 en otro partido que el español tuvo en sus manos y dejó escapar.

Por Tomás Rudich