(dpa) – Luego de una semana en Europa, donde recibió elogios y promesas de inversiones por parte de jefes de Estado y empresarios, el presidente argentino, Mauricio Macri, decidió hoy, en su primer día de trabajo en el país, un drástico ajuste en su planta de funcionarios de Gobierno.

Macri anunció que uno de cada cuatro cargos políticos, en total 1.000 empleos, será eliminado. La medida, dijo, le permitirá al Estado reducir este año en unos 1.500 millones de pesos (76 millones de dólares) el gasto estatal en esas funciones.

La cifra representa el 0,37 por ciento del déficit fiscal en 2017, que llegó a 404.000 millones de pesos (20.000 millones de dólares), el 3,9 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).

El presidente argentino también dijo que los funcionarios que permanezcan en su cargo no tendrán este año un aumento salarial, y prometió firmar un decreto en los próximos para prohibir que sus ministros designen familiares en cargos políticos del Estado.

Macri hizo el anuncio un día después de arribar al país desde Europa. Allí pasó una semana como parte de una visita oficial. Su primera escala fue Moscú, donde se reunió con el presidente ruso, Vladimir Putin, y decenas de empresarios representantes de sectores de energía, infraestructura, transporte y tecnología.

El segundo capítulo del viaje de Macri fue el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. En ese ámbito presentó las ventajas económicas de Argentina, planteó los cambios introducidos en el país en comparación con la gestión de su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner, y presentó oportunidades de inversión.

Tras dos días en la villa alpina, Macri voló a París, donde se encontró con su par francés, Emmanuel Macron, con quien analizó la posibilidad de avanzar en las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, entre otros temas.

«Todos nos dijeron que nos quieren acompañar porque ven que hay un proceso en marcha. Les conté que estamos transformándonos para crecer y ser realmente la generación que cambie la Argentina para siempre», comentó hoy Macri en declaraciones a radio Mitre.

En esa entrevista habló de la necesidad de mirar «el vaso medio lleno», el de las posibles inversiones extranjeras que recibirá el país, entre otros rubros.

Sin embargo, en las calles parece apreciarse con más fuerza «el vaso medio vacío», a criterio del jefe de Estado.

Consultoras privadas aseguraron que en el último tramo de 2017 la imagen positiva del mandatario argentino cayó alrededor de un 10 por ciento como resultado, entre otras razones, del continuo incremento de las tarifas de los servicios públicos y los alimentos, y la cuestionada reforma jubilatoria aprobada en diciembre en el Parlamento pese al rechazo de amplios sectores de la sociedad.

La caída registrada ocurrió sólo dos meses después de que el Gobierno triunfara en las elecciones legislativas de medio término en los principales distritos del país, entre ellos la poderosa provincia de Buenos Aires, donde el oficialista Esteban Bullrich derrotó a la ex presidenta Fernández de Kirchner (2007-2015).

Casi al mismo momento en el que Macri anunciaba la reducción del 25 por ciento de su planta de funcionarios, científicos y trabajadores del Estado que se desempeñan en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) protestaban en las afueras de la capital argentina a raíz de 250 despidos en el organismo.

El INTI tiene, entre sus principales funciones, transferir conocimientos tecnológicos a la industria y brindar seguridad a la población acerca de que la calidad de los procesos, bienes y servicios producidos en Argentina se ajusten a las normas y tendencias mundiales.

«Cuando cargas nafta (combustible), esos surtidores están verificados por el INTI para que entreguen la cantidad de litros que pagas. Cuando pesas tus compras en el supermercado, las balanzas están verificadas por el INTI para efectivamente te entreguen lo que indican. Los juguetes plásticos de tus hijos son controlados por el INTI para que no contengan sustancias tóxicas», explicaron los trabajadores a la sociedad.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), uno de los dos gremios en los que se agrupan los empleados estatales, advirtió que cientos de despidos de trabajadores fueron decididos en lo que va de enero por el Gobierno de Macri en organismos oficiales: 130 en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), 250 en Fabricaciones Militares de la ciudad bonaerense de Azul, 122 en el Hospital Posadas, 200 en el Yacimiento de Río Turbio, en la patagónica provincia de Santa Cruz, entre otros.

«Estamos muy lejos de lo que queremos llegar pero vale la pena. Estamos en el camino correcto. El mundo entero lo dice, creámoslo», aseguró Macri.

El mundo y algunos lugares de Argentina, sin embargo, parecen estar en sitios diferentes.

Por Gabriel Tuñez