e (dpa) – Por segundo año consecutivo, los automóviles Cadillac volvieron a dominar las 24 horas de Daytona, consiguiendo los primeros dos puestos en lo que fue la primera carrera de este tipo para el español Fernando Alonso, que tuvo una experiencia muy accidentada.

El equipo de Mustang Sampling Racing, comandado por el brasileño Christian Fittipaldi y sus compañeros, los portugueses Filipe Albuquerque y João Barbosa, se coronaron en las 24 horas de Daytona a bordo de un Cadillac y se sacaron la espina de haber sido segundos hace un año.

“Fue increíble”, expresó a “Fox Sports” apenas descendió del auto el lusitano Albuquerque, encargado de conducir en el cierre de la carrera. “Sentía que el carro se estaba calentando de más y pensé ‘oh, dios’ pero por suerte pudimos administrar la velocidad”, agregó.

Fittipaldi explicó por qué lograron la victoria a pesar de que en las últimas vueltas todo se emparejó. “Fue una fortuna que habíamos acumulado una diferencia de tres vueltas, porque en el cierre nos dedicamos a administrar el esfuerzo y eso fue suficiente”, dijo.

“Empezar así el año es maravilloso”, finalizó el brasileño, exultante por el triunfo.

El segundo puesto fue para la escudería Whelen Engineering Racing, también a bordo de un Cadillac, compuesto por el británico Mike Conway, su compatriota Stuart Middleton, el estadounidense Eric Curran y el brasileño Felipe Nasr.

El podio de la tradicional carrera de resistencia que se lleva a cabo en Florida, en el sureste de Estados Unidos, lo completaron Jon Bennett, Colin Braun, Romain Dumas y Loic Duval, del equipo Core Autosport, a bordo de un Oreca.

El español Fernando Alonso, que participó por primera vez en su carrera en Daytona con uno de los dos automóviles de United Autosport junto a los también debutantes Phil Hanson y Lando Norris, culminó en el lugar 38 después de perderse 90 vueltas en total debido a un problema de frenos.

El carro que utilizaron Alonso y compañía, un Ligier JS P217, presentó un problema grave de frenos cuando promediaba la carrera, durante la madrugada de Daytona, justo en el peor momento: el español ya era sexto y estaba por atacar al quinto, con posibilidades de un podio.

El dos veces campeón de la Fórmula 1 tuvo que manejar prácticamente sin frenos una vuelta y llegar al pit lane, donde el carro estuvo detenido cerca de 40 minutos. El equipo se perdió en ese momento 22 vueltas, quedándose sin posibilides reales de pelear entre los primeros lugares.

“Estoy contento, pero muy cansado, al final conduje un poco más de ocho horas, fue una lástima (el problema de frenos), tuvimos una carrera accidentada, pero siempre que estuvimos en la pista nos sentimos competitivos”, explicó Alonso en sus redes sociales.

“Es mi primera experiencia en resistencia, ahora todo lo que se ha aprendido habrá que ponerlo en práctica en el futuro”, completó. Alonso ha dicho en varias ocasiones que correr en Daytona era una forma de prepararse para las 24 horas de Le Mans.

Cuando faltaba cerca de dos horas para la conclusión de la carrera, el carro volvió a presentar problemas en los frenos y, después de perderse 90 vueltas en total, Morris salió a terminar la carrera en la última vuelta. Alonso pilotó durante cuatro bloques diferentes a lo largo de las 24 horas.

La buena noticia para United Autosport fue que cumplieron el objetivo principal del dueño de la escudería, Zak Brown, que había pronosticado un “top cinco” en la carrera.

Así, el automóvil manejado por Will Owen, Paul di Resta, Bruno Senna y Hugo de Sadeleer consiguió el cuarto puesto y por momentos estuvo my cerca de conseguir un podio.

Por Manuel González Vargas