Londres, 31 ene (dpa) – Las posibilidades de sobrevivir a un cáncer aumentaron en todo el mundo desde el año 2000, aunque existen grandes diferencias según el país y el tipo de cáncer, señala el estudio internacional Concord-3, publicado hoy en la revista “The Lancet” con motivo este domingo del Día Mundial contra el Cáncer.

El equipo de Caludia Allemani, del London School of Hygiene & Tropical Medicine, en Reino Unido, analizó los datos de 322 registros sobre cáncer de 71 países y regiones.

Los investigadores compararon los datos y los ordenaron en periodos de cinco años: 2000 – 2004, 2005 – 2009, 2010 – 2014. Para cada uno de estos periodos calcularon la tasa media de pacientes de varios tipos de cáncer que vivían cinco años después de recibir el diagnóstico.

“La observación continua de las tendencias locales en la supervivencia al cáncer es de vital importancia para valorar la efectividad general de los sistemas sanitarios en el mundo y ayudar a los dirigentes a planear mejores estrategias para la lucha contra el cáncer”, afirmó Allemani en “The Lancet”.

El estudio se centra en 18 tipos o grupos de cáncer que constituyen cerca de tres cuartos de todos los casos, entre ellos: de esófago, estómago, intestino delgado, colon, hígado, páncreas, pulmones, mama (en mujeres), cérvix, ovarios, próstata y melanoma en adultos; así como tumores cerebrales, leucemia y linfoma en adultos y niños.

En el caso de España, las posibilidades de supervivencia en todos estos tipos de cáncer aumentaron entre 2000 y 2014. En Argentina, disminuyeron en siete tipos de cáncer: de esófago, estómago, hígado, pulmón, cervix, ovarios y en los casos de leucemia en adultos. En todos los demás aumentaron en mayor o menor medida.

A nivel global, los países en los que los enfermos de cáncer tienen más posibilidades de sobrevivir son Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, además de en varios países del norte de Europa: Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia.

Dinamarca, por su parte, registró grandes avances en las tasas de supervivencia en los últimos años y acortó distancias con los países escandinavos, según los autores. Lo consiguió gracias a la mejora de las inversiones, el aceleramiento de la atención médica y el control del cumplimiento de los periodos de espera en los hospitales.

Las mayores diferencias entre los países se registraron en los casos de tumores cerebrales en niños: mientras que la tasa de supervivencia en Brasil es solo del 28,9 por ciento, esta es del 80 por ciento en Suecia.

Ecuador, por su parte registró la peor tasa de supervivencia en casos de niños con leucemia linfoblástica aguda, con el 49,8 por ciento, mientras que en Finlandia sobrevive el 95,2 por ciento.