Santiago de Chile, 31 ene (dpa) – La orca Wikie es capaz de hablar. Este cetáceo puede reproducir sonidos de sus congéneres y palabras humanas, según afirman investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile en un estudio publicado en la revista “Proceedings B” de la Royal Society.

El estudio experimental confirma la suposición de que las ballenas que viven en libertad aprenden dialectos especiales unas de otras en sus grupos familiares o manadas.

El equipo de José Abramson realizó el experimento con la orca Wikie, de 14 años, que vive un acuario francés. Reprodujeron ante ella sonidos o palabras conocidas y otras desconocidas. En algunos casos se trataba de sonidos de congéneres y en otros, de palabras o sonidos humanos. Algunos procedían de una grabación y otros se pronunciaron en directo. Después se le dijo “repite”, una orden que ya conocía.

Wikie no copia perfectamente todos los sonidos y al principio algunos sonaban incluso como ventosidades. Pero sí son reconocibles, tanto los de orca como los humanos. En algunos casos, Wikie consiguió reproducir el sonido en el primer intento.

La precisión lograda es notable si se tiene en cuenta que el aparato fonador de las orcas es muy diferente al de los humanos, explican los investigadores.

Los resultados del estudio refuerzan la hipótesis de que los dialectos de los grupos de orcas no tienen base genética, sino que se aprenden por imitación.

No está claro si las orcas aprenden de la misma manera en su entorno natural, ya que Wikie escuchó y reprodujo los sonidos con la cabeza fuera del agua, no sumergida. Pero los resultados prueban que pueden imitar y lo flexibles que son al hacerlo.

La capacidad de copiar sonidos de sus congéneres está muy extendida entre los pájaros, pero sorprendentemente poco habitual entre los mamíferos, apuntan los expertos.

Las ballenas son de los pocos mamíferos que pueden aprender sonidos y las orcas (Orcinus orca) son famosas por sus dialectos específicos, añaden. Pueden emitir sonidos para la localización por eco, para comunicarse entre ellos o para cazar en grupo. Cada grupo se distinge por un repertorio propio de gruñidos, chirridos o chillidos.