Bruselas/Moscú, 27 mar (dpa) – La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se unió hoy a la expulsión de diplomáticos rusos anunciada la víspera por Estados Unidos y numerosos países europeos en respuesta al envenenamiento del ex espía Serguei Skripal y su hija en Reino Unido, pese a que Moscú niega su implicación.

La alianza atlántica expulsará a siete diplomáticos rusos y bloqueará la acreditación de otros tres, además de reducir de 30 a 20 el número máximo de representantes que podrá tener Rusia ante la organización, según anunció su secretario general, Jens Stoltenberg, en Bruselas.

La alianza atlántica se une así a Estados Unidos, Canadá y 16 países de la Unión Europea, entre otros, que la víspera anunciaron una serie de expulsiones de diplomáticos y agentes de los servicios secretos rusos sin precedentes. A ellos se unieron hoy Irlanda y Bélgica, que anunciaron la expulsión de un diplomático respectivamente.

En total, más de 140 diplomáticos rusos han sido expulsados en respuesta al envenenamiento del ex doble agente Skripal, de 66 años, y su hija Yulia de 33, hallados inconscientes el pasado 4 de marzo en un banco de un parque de Salisbury, en Reino Unido, que se encuentran en condición crítica, aunque estables, en el hospital.

Los responsables utilizaron un agente nervioso llamado Novichok desarrollado en la antigua Unión Soviética. Reino Unido acusa directamente a Moscú de estar detrás del ataque, pese a que Rusia niega cualquier implicación y acusa a Londres de propaganda antirrusa.

El paso de la OTAN muestra que hay “costes y consecuencias” al comportamiento de Moscú, dijo Stoltenberg.

Stoltenberg señaló que al menos una parte de los diplomáticos expulsados son sospechosos de trabajar para los servicios secretos rusos, pero dejó claro que pese a las sanciones, la OTAN quiere seguir dialogando con Rusia.

El presidente estadounidense Donald Trump y la canciller alemana Angela Merkel elogiaron el anuncio de la OTAN durante una comunicación telefónica, señaló la Casa Blanca en un comunicado en Washington.

Asimismo ambos alabaron las expulsiones anunciadas el lunes por países miembro de la UE y otras naciones occidentales en solidaridad con el Reino Unido.

La alianza atlántica ya limitó considerablemente el trabajo de la representación rusa a raíz del conflicto en Ucrania. En realidad, sólo cuatro personas de ese país tienen acceso sin restricciones a la central en Bruselas.

Los países de la OTAN ya condenaron a mediados de mes el ataque contra Skripal y manifestaron su solidaridad con Reino Unido, que fue el primero en expulsar a 23 diplomáticos rusos. Rusia respondió expulsando a un número similar de representantes británicos y la víspera aseguró que responderá también a las medidas anunciada por el resto de países.

Moscú volvió a mostrarse hoy irritado por las sanciones de los países occidentales. “Responderemos. Nadie acepta sin más una infamia de este tipo y nosotros tampoco lo haremos”, dijo el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, desde Taskent.

Sin embargo, igual que la víspera, no precisó qué pasos va a dar ese país y en qué momento se anunciarán. “Rusia está preparando medidas de respuesta”, dijo la portavoz de su Ministerio, Maria Sajarova, a dpa. Será una reacción proporcionada, añadió.

Lavrov aseguró hoy que la decisión de los países europeos de expulsar a los diplomáticos rusos se debió a la presión de Estados Unidos. “Todo eso es el resultado de la presión colosal que Washington desgraciadamente usa como instrumento a nivel internacional”. En su opinión, las expulsiones solo reflejan la voluntad de las élites dominantes y no de los ciudadanos comunes.

Solo Estados Unidos y Reino Unido se benefician de las medidas adoptadas contra Rusia, añadió Sajarova. “Naturalmente, los beneficiarios son Londres y Washington ya que continúan con su rumbo rusófobo”.

Sin embargo, también se escucharon críticas a la expulsión de diplomáticos. El ministro de Exteriores luxemburgués, Jean Asselborn, alertó del peligro de llevar “una escalada a un punto en el que no hay vuelta atrás”, y sin esperar a los resultados de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, dijo sobre el caso Skripal en declaraciones al diario alemán “Süddeutschen Zeitung”.

El ministro de Economía alemán, Peter Altmeier, volvió a defender hoy la reacción de la UE como una muestra de solidaridad europea, pero dentro de Alemania se escucharon también algunas críticas. Berlín no tiener “nada que ganar y mucho que perder si se deja implicar (…) en una nueva Guerra Fría”, dijo el presidente de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) Alexander Gauland.