Berlín, 28 feb (dpa) – Un grupo de hackers rusos logró acceder a la red de datos del Gobierno alemán y de los servicios secretos, según informaciones a las que tuvo acceso hoy dpa.

El conocido grupo ruso de ciberespionaje “APT28” accedió con éxito al Ministerio de Exteriores y de Defensa, indicaron desde los círculos de seguridad.

Se infiltró un programa malicioso (Malware) con el que los atacantes robaron también datos, informaron. Los servicios secretos alemanes detectaron el ataque en diciembre, pero éste llevaba en activo desde hacía tiempo, es posible que todo un año, agregaron.

Se cree que detrás de “APT28” se encuentran también representantes del Gobierno ruso. También el ataque que sufrió el Parlamento alemán en 2015 fue llevado a cabo desde una cuenta de este grupo, según las investigaciones.

Con el ciberataque se infiltraron en la red de datos de la Administración federal -la asociación de información Berlín-Bonn (IVBB)-, indicaron las fuentes. Desde diciembre, los organismos se esfuerzan por descubrir hasta dónde penetraron los hackers en la red del Gobierno alemán.

La Oficina de Seguridad en Técnica de Información (BSI) y el departamento de los servicios secretos alemanes encargado de la defensa contra el espionaje son los responsables de esclarecer lo sucedido. También los servicios secretos en el exterior se han unido a las investigaciones.

La red de información IVBB está especialmente protegida contra ciberataques y es usada por la Cancillería y los ministerios, así como por el Tribunal Superior de Cuentas o los servicios secretos en Berlín, Bonn y otros lugares, pero también el Parlamento alemán y la Cámara de representantes de los estados federados alemanes (Bundesrat).

Como siempre en este tipo de casos, es difícil encontrar pruebas firmes que demuestran que “APT28” se trata de un grupo de hackers dirigido por el Estado ruso. Sin embargo, hay indicios de ello, sobre todo, si se miran los objetivos de los ataques y los servidores desde donde se perpetran. Este grupo atacó anteriormente la OTAN, así como órganos del Gobierno y periodistas en el este de Europa y en el Cáucaso, objetivos todos ellos atractivos para los servicios secretos rusos. La abreviatura APT viene de “Advanced Persistent Threat” (Amenaza Persistente Avanzada).

El descubrimiento de actividades sospechosas en la red de ordenadores del Bundestag en mayo de 2015 obligó a los expertos a cambiar toda la red del Parlamento alemán debido a que podrían haber logrado un amplio acceso a la red.

Antes de las elecciones generales del 24 de septiembre, los políticos y servicios secretos del país europeo temieron que se pudieran filtrar datos de los robados durante el hackeo al Bundestag a través de plataformas como Wikileaks con el objetivo de influir en los resultados, pero finalmente no sucedió.

La red de datos del Estado alemán está mucho más protegida contra ataques de hackers que la red del Parlamento.

El Gobierno alemán recibe, según sus propios datos, cerca de 20 ataques cibernéticos al día en sus ordenadores. Uno por semana tiene detrás a algún servicio secreto, explicó el Gobierno en respuesta a una pregunta parlamentaria del partido de La Izquierda. Además, sigue habiendo indicios de que espías rusos quieren reclutar a diputados alemanes.