(dpa) – La monarquía española se enredaba en escándalos diversos en 2014 cuando el rey Juan Carlos I abdicó en su hijo. Felipe VI cumple ahora 50 años con la imagen de la Casa Real restaurada y un desafío bien diferente que ha marcado ya el inicio de su reinado: la grave crisis independentista en Cataluña.

Las respuestas del rey más joven de Europa a esos dos frentes de dimensiones históricas centran los balances que medios y analistas vienen sacando con motivo del cumpleaños este martes del jefe de Estado español: un inicio intenso para el que Felipe de Borbón parece llevar una vida entera preparándose.

“Es, de los príncipes de Asturias de la historia de España, el mejor preparado”, dijo de él su padre a la televisión pública española en enero de 2013. Antes y después, la buena formación de Felipe sigue siendo uno de los tópicos que acompañan cualquier perfil del monarca.

Esa preparación, combinada con un aura de serenidad y modernidad, permitió a Felipe y a su mujer, la reina Letizia, revitalizar una institución cuestionada que atravesaba en 2014 una crisis de popularidad en España tras una sucesión de escándalos.

Desde el proceso judicial a la infanta Cristina y a su marido -luego condenado por fraude fiscal- hasta la célebre foto del rey Juan Carlos con un elefante cazado en Botsuana habían hundido la imagen de la Casa Real a 3,7 puntos sobre diez en un sondeo del instituto SocioMétrica para el diario “El Español”.

Algo más de tres años después, en noviembre de 2017, la imagen de la monarquía trepó a 7,2 puntos en la misma encuesta, su mejor nivel en 20 años. “A Don Juan Carlos nadie le puede discutir la gesta de haber sido artífice de la democracia, pero su hijo se lleva el mérito de haber salvado la monarquía”, dictaminó el diario “El Mundo”.

Nacido en Madrid el 30 de enero de 1968, Felipe comenzó a prepararse para reinar cuando cumplió nueve años y recibió el título de príncipe de Asturias, el de heredero del trono español, pese a ser menor que sus hermanas, las infantas Elena y Cristina.

Felipe VI es el primer rey de España con estudios universitarios: se licenció en Derecho en la universidad Autónoma de Madrid e hizo un máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos.

En las Fuerzas Armadas hizo la carrera de oficial en los tres Ejércitos. Habla perfectamente inglés y francés y maneja bien otras lenguas, incluido el catalán. Tiene además un vínculo especial con América Latina. Desde mediados de los años 90 representó a España en las tomas de posesión en la región.

Alto (1,97 metros), rubio, de ojos azules, durante años fue un heredero cotizado en Europa, con novias no confirmadas oficialmente de las que se habló mucho. La española Isabel Sartorius fue su amor de juventud. El gran romance en la edad adulta fue con la modelo noruega Eva Sannum, con la que la Casa Real lo obligó a romper.

Con la reina Letizia insistió y dio un ultimatum. Se había enamorado de la ex periodista divorciada y no pensaba transigir esa vez. Se casaron el 22 de mayo de 2004 y tuvieron dos hijas. La cuidada foto de ambos paseando por Malasaña, barrio joven y alternativo de Madrid, contribuyó a la modernización de imagen de la Casa Real estos años.

Este fin de semana, con motivo del 50 cumpleaños, la Casa Real difundió fotografías y vídeos inéditos sobre la vida cotidiana de los reyes y sus hijas en los que aparecen, por ejemplo, en su vehículo camino del colegio o sentados a la mesa a la hora de la comida.

En los vídeos se puede observar cómo las niñas interactúan con sus padres mientras repasan la lección escolar o comen un plato de sopa. En uno de ellos, además, la princesa Leonor y la infanta Sofía, de 12 y 10 años, observan la grabación del mensaje de Navidad que cada diciembre el rey ofrece a los españoles a través de la televisión.

El momento más complejo en los casi cuatro años de reinado de Felipe llegó el 1 de octubre del año pasado, cuando el Gobierno catalán organizó un referéndum soberanista que terminó en enfrentamientos entre los votantes y los policías que tenían orden de impedir la consulta ilegal. Las imágenes dieron la vuelta al mundo.

El rey rompió su silencio y el 3 de octubre ofreció un mensaje extraordinario por televisión denunciando una situación de “extrema gravedad” y pidiendo al Gobierno de Mariano Rajoy asegurar “el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones” frente a quienes querían “quebrar la unidad”. Un apoyo sin matices que definió el curso posterior de la crisis.

Dure lo que dure el reinado de Felipe, es difícil imaginar que viva otra hora más excepcional. Juan Carlos I ofreció solo cuatro mensajes extraordinarios en casi 40 años de reinado. El primero de ellos, para frenar el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. La prensa no pudo evitar paralelismos con el de Felipe en octubre.

Si la restauración de la imagen de la monarquía parece ser el primer gran éxito del rey, la crisis en Cataluña sigue teniendo final abierto. El martes, mientras Felipe esté celebrando sus 50 años, el Parlamento en Barcelona intentará investir otra vez como presidente regional a Carles Puigdemont, artífice del desafío soberanista.

La familia real al completo celebrará el aniversario otorgando ese mismo día la orden del Toisón de Oro, máxima condecoración de la Corona española, a la princesa Leonor, hija mayor del monarca y heredera de la Corona. La princesa tiene 12 años, los mismos que tenía Felipe cuando su padre le entregó la orden.

Por Pablo Sanguinetti