(dpa) – El Real Madrid se dio una alegría en Valencia que insufló nuevas esperanzas ante su futuro encuentro de Liga de Campeones ante el Paris Sant-Germain, pero le quedará la duda de ver si conseguirá encontrar una regularidad que nunca tuvo esta temporada.

El conjunto de Zinedine Zidane venció el sábado por 4-1 al Valencia y logró un triunfo que le sirvió para dos cosas: afianzarse en puestos de Liga de Campeones y rearmar una moral muy dañada tras su bochornosa eliminación de la Copa del Rey ante el modesto Leganés.

Sin embargo, el choque de Mestalla tuvo suficientes motivos para desconfiar del resultado. El Real Madrid contó con dos penales a favor en la primera parte, luego sufrió mucho en la segunda, Keylor Navas hizo una parada milagrosa con 2-1 y los blancos resolvieron en el tramo final con dos acciones individuales de mérito.

Es cierto que el Real Madrid mostró una mejor cara y recuperó una pegada que no tuvo durante la presente campaña. Algo que sin duda necesitará para la cita del 14 de febrero, cuando recibe al poderoso PSG en la ida de los octavos de final de la Champions. La vuelta se jugará el 6 de marzo en la capital francesa.

“Lo bueno del fútbol es que cuando pasa algo malo, hay un partido a los pocos días y eso es lo que ha pasado en un campo importante en el que jugamos con personalidad”, razonó Zidane. Pero también reconoció: “Keylor nos ayudó mucho”.

El Real Madrid recuperó buenas versiones de futbolistas tan vitales como Navas, Marcelo, Luka Modric, Toni Kroos o el propio Cristiano Ronaldo, jugadores que por unas causas u otras no rindieron en la presente campaña al nivel de la anterior. A cambio, volvió a conceder mucho en defensa y firmó un arranque de la segunda parte cercano a la pesadilla.

Ahora la cuestión es ver si este resultado le servirá al Real Madrid para firmar el comienzo de una regularidad que necesita para lograr una buena versión que le permita competir ante el Paris Saint-Germain, un choque a todo o nada para los blancos, ya fuera de la pelea en Liga española y Copa del Rey.

Por ejemplo, el 9 de diciembre fue capaz de ganar 5-0 al Sevilla y luego conquistó el Mundial de Clubes. Parecía que era el despegue de los blancos. Pero luego llegó la derrota 3-0 en casa ante el Barcelona, un empate ante el Celta y otra caída en casa ante el Villarreal que le apartaron de la lucha por revalidar el título de la Liga española. Y esta semana llegó lo de la Copa.

Este es el Real Madrid de hoy, un equipo al que ni siquiera una goleada en Valencia le permite pensar en un futuro inequívocamente mejor. Y todo porque todavía no encontró estabilidad en toda la campaña. Lo necesita para superar al PSG, para mantener viva la temporada.

Por Alberto Bravo