Tristeza por la pérdida de un ser querido a parte, aunque la leyenda urbana dictamine que recibir una herencia es algo positivo, también es un realidad que viene envuelto de una gran labor burocrática. Y es que heredar cualquier tipo de bien requiere de unos gastos y de unos pagos que debe realizar el beneficiario, y que están secundados por ley a partir del Impuesto de Sucesiones.

El Impuesto de Sucesiones es un impuesto directo y personal que debe ser pagado por la persona receptora de una herencia o de una donación en vida. En España debe liquidarse en un plazo de 6 meses desde la recepción de dicha herencia, pudiéndose prorrogar durante otros 6. Su coste varía en función del grado de parentesco con el difunto, así como de la cuantía de la herencia que se va a recibir. No en vano, este impuesto está impregnado de una gran controversia y de una infinita polémica, por considerar muchos expertos que se trata de un gravamen injusto. Aquí podrás encontrar más info.

Obtengo Asociados: abogados expertos que son garantía de éxito

Dado las dificultades de comprender los líos legales que supone el hecho de heredar cualquier bien o cantidad económica, la opción más asequible es contratar a un profesional que nos inspire confianza. En el bufete Obtengo Asociados vas a poder encontrar a tu abogado herencias Zaragoza para que te aconseje sobre todos los procedimientos que vas a tener que llevar a cabo para aceptar o renunciar a la herencia. Por supuesto que estos profesionales tienen una amplia experiencia en el sector y son expertos en gestionar los impuestos de sucesiones en Zaragoza.

De este modo, este equipo de abogados te va a asesorar acerca de asuntos relacionados con la temática hereditaria, como por ejemplo: estudio fiscal para sucesiones, negociación entre herederos, asesoramiento en testamentos, impuestos, cuaderno particional, albaceas, dictámenes y opiniones jurídicas, impugnación de testamentos, juicio voluntario de testamentaría y declaración judicial de herederos, entre otros.

Además, cabe destacar que estos trámites burocráticos son necesarios y obligatorios legalmente para aceptar o repudiar cualquier herencia, siendo penados por ley de no hacerse según se dictamine.