Nueva York, 14 feb (dpa) – Joaquín “El Chapo” Guzmán comparece este jueves ante la corte federal de Nueva York que lleva su caso en una audiencia en la que el juez fijará qué día de septiembre arranca el juicio contra el ex jefe del cartel de Sinaloa, extraditado hace un año por México a Estados Unidos.

La fiscalía pide que sea en la primera fecha disponible para el jurado a partir del 3 de septiembre, que es festivo nacional en Estados Unidos. El abogado de “El Chapo”, Eduardo Balarezo, propone el 17 de septiembre.

El inicio del juicio había sido fijado inicialmente para el 16 de abril, pero el juez Brian Cogan, de la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, decidió el mes pasado retrasarlo a septiembre.

Y es que este no es uno más de los procesos contra narcotraficantes mexicanos en un tribunal de Estados Unidos. Los más de 300.000 folios entregados por la fiscalía a la defensa dan cuenta de su envergadura.

Guzmán, de 60 años, es el ex jefe de uno de los cárteles más violentos y sanguinarios en la historia de México. Nada más ser extraditado el 19 de enero de 2017, la Justicia lo envió a una cárcel de máxima seguridad de Manhattan en estricto régimen de aislamiento para evitar una fuga como las dos que protagonizó en su país e impedir que retome la riendas del cartel de Sinaloa.

Al frente de lo que el Departamento del Tesoro estadounidense llamó un “imperio criminal” de tráfico de cocaína, marihuana, heroína y metanfetaminas, está acusado de introducir toneladas de droga en Estados Unidos. En su contra hay 17 cargos; el principal es manejo de organización criminal. Basta que sea declarado culpable en solo uno de ellos para que sea condenado a cadena perpetua.

Familiares de Guzmán dan de hecho por perdido el juicio y, según publicó recientemente el diario mexicano “El Universal”, se plantean no pagar su defensa. Está en sus manos, ya que el aislamiento en el que se encuentra “El Chapo”, que no puede hablar siquiera con su esposa, le impide acceder a sus fondos.

Estados Unidos sigue buscando los 14.000 millones de dólares que estima que tiene y la fiscalía asegura que pedirá la incautación de todo dinero sospechoso de proceder del narcotráfico y otros negocios ilícitos.

En una entrevista concedida a la agencia dpa en enero, su abogado ya dijo que solo había recibido una parte del pago acordado con Guzmán. “Ha habido inconvenientes relacionados a los pagos que tienen que ver con el aislamiento del señor Guzmán y la falta de comunicación con la familia”, se limitó a decir hoy Balarezo al ser consultado por dpa sobre lo publicado por el diario mexicano.

Ninguno de los cargos que pesan sobre “El Chapo” son delitos de sangre u otro tipo de violencia. Pero según se desprende de un escrito presentado ante el juez Cogan el martes por la noche, Balarezo cree que, en un intento de demostrar el liderazgo de Guzmán en el cartel de Sinaloa, la fiscalía tratará durante el juicio de presentar evidencias de crímenes y actos violentos presuntamente cometidos por el acusado en México.

“La defensa cree que la fuente de esa ‘evidencia’ serán múltiples nacionales extranjeros que han decidido cooperar (con la fiscalía) y que los actos sobre los que testificarán tuvieron lugar fuera de Estados Unidos”, señala el documento.

“Lo único que la defensa pide es tener toda la información necesaria para defender al señor Guzmán”, dijo hoy Balarezo a dpa.

Este tema, así como el de la protección del jurado, son susceptibles de ser abordados el jueves en la audiencia ante el juez Cogan.

El magistrado ha ordenado, siguiendo la petición de la fiscalía, que el jurado sea anónimo y que sus 12 miembros estén aislados y protegidos durante el juicio ante la posibilidad de que el entorno de “El Chapo” pueda actuar contra ellos. La defensa de Guzmán considera que esa decisión lastra la presunción de inocencia y crea ante el jurado la impresión de que es peligroso.

Las audiencias preparatorias ante el juez, que se celebran cada tres meses aproximadamente, son el único momento en el que “El Chapo” puede ser visto públicamente, aunque solo por los periodistas y el público que acude a la corte, ya que está prohibido el acceso de cámaras y cualquier aparato electrónico que pueda grabar imágenes y sonido, incluidos los teléfonos celulares.

A todas ha acudido su mujer, la ex reina de la belleza Emma Coronel, que no tiene permiso para visitar a “El Chapo” en la cárcel. Allí solo han ido visitarlo las dos gemelas de seis años que tienen juntos y una hermana del narco, a la que le retiraron la visa en el aeropuerto cuando intentó ir a Estados Unidos para verlo por segunda vez.

Por Sara Barderas (dpa)