Pekín, 14 feb (dpa) – Según el calendario lunar chino, se avecina un año complicado: los videntes prevén catástrofes naturales, tensiones políticas y una caída de la bolsa, puesto que el viernes comienza el Año del Perro. Sin embargo, los chinos no permitirán que los malos augurios estropeen la celebración de su día más importante del año.

Cientos de millones de chinos regresan a casa desde todos los rincones del mundo para comenzar junto a sus familias el nuevo año. En la última noche abunda la comida, se intercambian sobres rojos con dinero y en televisión se emite la gran gala de Año Nuevo. También son tradicionales los petardos y los fuegos artificiales, al menos fuera de Pekín o Shanghai, donde este año están prohibidos por miedo a la contaminación y posibles heridos.

El primer día del año se determina según el calendario lunar, por lo que cada vez cae en una fecha diferente. En esta ocasión será el 16 de febrero, cuando el satélite de la Tierra entra en la siguiente sección del horóscopo chino, formado por 12 animales.

El perro sigue al gallo, a menudo arrogante, pero inteligente. Este fue responsable, según los astrólogos, de que en 2017 creciera la economía. Por el contrario, el perro trae consigo sombras, sobre todo porque este año está vinculado al elemento tierra, una combinación que solo se da cada seis décadas.

En el Año del Perro de tierra las personas renuncian a “aferrarse a sus principios y sus opiniones”, dice el maestro de Feng Shui Raymond Lo, conocido experto de las enseñanzas del viento y el agua. Por eso “se producirán fuertes enfrentamientos y choques en las relaciones internacionales”, explica.

El experto no descarta una escalada del conflicto con Corea del Norte, mientras que augura una larga racha de buena suerte para el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo ruso, Vladimir Putin. Por el contrario, a la primera ministra británica, Theresa May, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, les esperan tiempos complicados.

No obstante, el Año del Perro de tierra no solo significa turbulencias en el panorama político, sino que también suele venir acompañado de catástrofes naturales como terremotos, corrimientos de tierras o avalanchas.

Hace 60 años, el último con esta combinación, se produjeron tres sismos catastróficos: en Irán murieron 132 personas; en Ecuador, 115 y en Japón, 51. También se podrían producir muchos incendios y explosiones porque se considera que los perros están relacionados con el fuego.

Los inversores deberán tener especial cuidado, pues según Lo se frenará el crecimiento económico y las bolsas de debilitarán. Incluso es posible que se origine una auténtica crisis económica. Lo prevé un largo periodo de mercado bajista que no concluiría hasta 2025.

Aunque el Año del Perro trae tiempos convulsos, quienes nacieron en este año chino (1946, 1958, 1970, 1982, 1994 y 2006) suelen ser agradables. Son personas en las que se puede confiar, fieles, leales, cumplidoras y sinceras. Eso sí, también suelen ser escépticos y pesimistas, además de caprichosas y desconfiados con los extraños.

Las parejas más adecuadas para los perros son las personas que nacen en el año de la rata, del tigre o del cerdo, mientras que podrían tener problemas con las cabras y los dragones.

Todo el que haya nacido en un Año del Perro, deberá tener especial cuidado, según los chinos. Muchos llevan algo rojo junto al cuerpo durante todo el año para protegerse de la mala suerte.

Puesto que los perros son personas con una moral fuerte, según la tradición china, trabajos como de abogado, profesor o sacerdote son los más adecuados. Pero los chinos también consideran que los perros son buenos científicos, desarrolladores de software o interioristas.

Entre las personas nacidas en un Año del Perro más famosos se encuentran el presidente estadounidense Donald Trump, la estrella de Hollywood Sylvester Stallone, el príncipe Guillermo de Inglaterra, el rey del rock’n roll Elvis Presley y las modelos Claudia Schiffer y Naomi Campbell.

Por Jörn Petring (dpa)