Bignone, el dictador que guió la transición democrática de Argentina

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Buenos Aires, 7 mar (dpa) – Reynaldo Benito Bignone fue el último dictador de la historia argentina y el encargado de guiar al país sudamericano a una transición democrática tras el debilitamiento del régimen que dejó 30.000 desaparecidos.

El ex general del Ejército, quien murió hoy a los 90 años, participó de forma activa en la dictadura que gobernó entre 1976 y 1983 en Argentina.

Luego de ocupar distintos cargos, el 1 de julio de 1982 asumió la presidencia de facto en medio de la crisis que atravesaba el régimen por la dura derrota en la guerra con el Reino Unido por las australes islas Malvinas, los problemas económicos y el desprestigio internacional.

Bignone acordó con los partidos políticos el llamado a elecciones libres y democráticas para el 30 de octubre de 1983 y llevó adelante la transición, que se selló con la asunción del presidente electo Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983 y el fin de la dictadura cívico militar.

Pero en sus últimos meses de gobierno, el entonces dictador dictó el decreto que ordenó la destrucción de la documentación existente sobre la detención, tortura y asesinato de los desaparecidos.

Emitió además el denominado «Documento Final sobre la Lucha contra la Subversión y el Terrorismo», en el que negó que hubiera personas desaparecidas en lugares secretos de detención por lo que «debe quedar definitivamente claro que quienes figuran en nóminas de desaparecidos y que no se encuentran exiliados o en la clandestinidad, a los efectos jurídicos y administrativos se consideran muertos».

Meses antes de dejar el poder, dictó una autoamnistía a los integrantes de las Fuerzas Armadas, una medida que fue revocada por el Congreso al regreso de la democracia.

Bignone recibió numerosas condenas por delitos de lesa humanidad, entre ellas una a prisión perpetua por violaciones a los derechos humanos perpetradas entre 1976 y 1977 en el Colegio Militar de la Nación, que él dirigía entonces.

También recibió condenas por su participación en el Plan Cóndor, con el que las dictaduras del Cono Sur coordinaron su sistema represivo, y por participar en el plan sistemático de apropiación ilegal de niños, entre otras causas.

Por Cecilia Caminos (dpa)