(dpa) – El ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maizière, abogó hoy por someter a jóvenes migrantes a tests de edad cuando la documentación con la que se identifican ante las autoridades germanas no cuente con las suficientes garantías de autencididad.

“No es mucho pedir que los afectados tengan que implicarse de forma activa en la constatación de su edad”, señaló hoy el político conservador, miembro de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que dirige la canciller Angela Merkel.

“Debería estar claramente regulado que en todos aquellos casos en los que no exista ningún documento oficial o real que se pueda presentar, debería ofrecerse otra forma de determinar la edad también a través de una revisión médica”, agregó.

Desde el Colegio de Médicos de Alemania han rechazado verificar la edad de los inmigrantes a través de pruebas clínicas como radiografías de las muñecas y han calificado este tipo de procedimientos como una “injerencia en la integridad física” de las personas.

Numerosas voces se posicionaron en los últimos días en Alemania a favor de la implantación de las pruebas de edad para peticionarios de asilo después de que una joven de 15 años fuese asesinada en el país la semana pasada a manos de su ex novio, un joven refugiado procedente de Afganistán.

Según datos oficiales, el agresor también tiene 15 años, aunque esta es una información que el padre de la víctima ha puesto en duda en declaraciones al diario sensacionalista “Bild”.

De Maizière señaló que una determinación confiable de la edad de los migrantes constituye una “medida urgentemente necesaria” debido a las diferencias que existen en el ámbito jurídico a la hora de tratar a un niño o adolescente y a un adulto.

En Alemania residen en la actualidad miles de niños y adolescentes peticionarios de asilo. Del cerca de millón de refugiados que llegó a Alemania en 2015 en medio una ola migratoria sin precedentes, unos 15.000 eran menores de edad que viajaban solos originarios de zonas de conflicto como Afganistán, Siria o Irak.

Dependiendo de si son menores o adultos, las autoridades migratorias les otorgan a los solicitantes de asilo diferentes prestaciones sociales. En el caso de los niños y adolescentes, se estudia qué tipo de ayuda requieren, se vela por su escolarización y se les asigna el alojamiento (albergue, hostal o familia de acogida) que más se ajusta a sus necesidades.