Buenos Aires, 25 feb (dpa) – Las familias de los 44 tripulantes del submarino argentino ARA “San Juan”, desaparecido hace más de tres meses, abrieron una cuenta bancaria para reunir fondos que permitan continuar la búsqueda de la nave, informó hoy la prensa.

“Estamos recaudando fondos para contratar buques con tecnología de punta. Porque queremos seguir buscando, porque no vamos a parar, con un pequeño donativo damos un paso enorme”, indicaron los familiares en un aviso difundido por medio de redes sociales.

El objetivo de la colecta es reunir fondos para contratar los servicios de un minisubmarino estadounidense que inspeccione las profundidades del Atlántico sur en busca del sumergible.

Los familiares plantearon este reclamo cuando se reunieron el 6 de febrero pasado con el presidente argentino, Mauricio Macri.

Durante ese encuentro, el jefe de Estado anunció la presentación de una recompensa millonaria para quien brinde información sobre el submarino, pero todavía no lanzó la contratación pública de equipos tecnológicos para reforzar la búsqueda de la nave.

El Gobierno argentino ofreció semanas atrás una recompensa de 98 millones de pesos (unos 4,8 millones de dólares) por información que permita dar con el submarino ARA “San Juan”.

El operativo de búsqueda del submarino se redujo notablemente respecto de la enorme flota de buques y aviones de más de una decena de países que participaron en un primer momento.

“Somos tantos millones de habitantes en el país, más la ayuda que podamos recibir de otras partes del mundo, que ojalá se pueda juntar lo máximo posible”, dijo al diario “La Capital” Malvinas Vallejos, hermana de Celso Vallejos, uno de los 44 marinos.

El ARA “San Juan” se comunicó por última vez el 15 de noviembre con 44 tripulantes a bordo. Había partido unos días antes de la austral ciudad de Ushuaia rumbo a su apostadero en la Base Naval Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.

En un contacto previo, el comandante de la nave, Pedro Fernández, había reportado el ingreso de agua de mar por el sistema de ventilación, un defecto que ocasionó un cortocircuito y un principio de incendio en las baterías, dijo.

El desperfecto había sido subsanado y la nave continuaba el viaje a través del Atlántico Sur, agregó.

Pero tres horas más tarde de esa comunicación, sensores hidroacústicos captaron una señal “consistente con una explosión” en un punto muy cercano a la última posición del sumergible.