Madrid, 22 mar (dpa) – La selección española está ante el reto de regresar al podio de selecciones en el Mundial de Rusia y para ello se encomendó a una mezcla entre la «vieja guardia» y una nueva generación de futbolistas que deben dar un paso adelante para subir el nivel del combinado.
Los dos próximos amistosos, ante Alemania y Argentina, serán un excelente banco de pruebas para comprobar si los veteranos -Sergio Ramos, Gerard Piqué, Sergio Busquets, Andrés Iniesta o David Silva- tienen una compañía que permita creer en cosas importantes.
Uno de los futbolistas de más talento es Isco, pero el futbolista del Real Madrid atraviesa a sus 25 años un momento difícil en su equipo, pues perdió protagonismo y también el puesto de titular indiscutible.
El seleccionador español, Julen Lopetegui, mantuvo su fe en él incluso en los momentos más difíciles y con el equipo nacional siempre rindió. En muchos momentos pareció hasta liberado.
Una prueba estuvo en aquel 2 de septiembre del pasado año, cuando Isco lideró el triunfo 3-0 ante Italia en el partido decisivo de la clasificación. Marcó dos goles y asumió el mando del conjunto español. ¿Estará en condiciones de volver a hacerlo?
Por su parte, Lopetegui también espera mucho de David de Gea. Titular ya en la pasada Eurocopa, no brilló en el torneo y la sombra de Iker Casillas se hizo alargada. Consolidado a sus 27 años como referencia en el Manchester United, será otro de los jugadores obligados a dar un paso adelante.
Lo mismo sucede con Koke, de 26 años, a quien muchas veces se le acusó de no rendir al mismo nivel en la selección que en el Atlético de Madrid. Debería ser un apoyo para Busquets, un jugador a quien cada vez se le hacen más largas las temporadas por su extenuante esfuerzo.
Y otro caso similar es el de Thiago Alcántara, también de 26 años, un futbolista que a pesar de haber sumado 23 partidos internacionales siempre insinuó más de lo que ofreció. Un tipo de futbolista que necesita España para oxigenar un centro del campo muy veterano.
Mientras, el fútbol español observa con esperanza a Marco Asensio, de 22 años, seguramente el jugador de más talento de la generación más joven. Empezó la temporada como un cañón, luego se desvaneció y en el último mes volvió a enseñar la esencia de su juego.
A Lopetegui le gusta mucho y sin duda será uno de los futbolistas más interesados de que las cosas le salgan bien en los amistosos ante Alemania y Argentina.
De Diego Costa no se puede decir que pertenezca a la nueva generación, pues tiene 29 años, pero su internacionalidad con España data de apenas cuatro años. Un periodo en el que generó más debate por su falta de adaptación al juego de la selección que por sus logros.
Ahora, tras firmar apenas seis goles en 16 partidos con España, parece dispuesto a asumir nuevas responsabilidades. «Me estoy adaptando mucho mejor en la selección. Lo importante es hacerlo lo mejor que puedo. Hay que aprovechar el tiempo que nos otorgue el seleccionador», explicó hoy.
En la recámara aparecen otros futbolistas como Álvaro Odriozola, Nacho Fernández, Marcos Alonso, Saúl Ñíguez o Rodrigo Moreno, jugadores que deberán aprovechar los dos próximos amistosos no sólo para reivindicar un puesto en la lista de Lopetegui para el Mundial, sino para demostrar que pueden ser útiles en tiempo presente y futuro.
Por Alberto Bravo (dpa)