La Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo, dependiente de la Consejería de Sanidad, ha organizado diversos actos durante la próxima semana para conmemorar el vigésimo aniversario de la creación de la red asturiana de Centros de Formación para el Consumo (CFC), la primera que se constituyó en Europa y que ha incrementado paulatinamente el número de usuarios hasta alcanzar los 20.000 el pasado año.

Bajo el lema Sentir un Centro de Formación para el Consumo, quienes durante estos años han participado en alguna de las actividades compartirán sus experiencias. Así, desde mañana y hasta el próximo viernes, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Consumidor, se llevará a cabo una jornada conmemorativa en cada uno de los concejos donde se ubican los cinco dispositivos que forman la red. El objetivo es visibilizar el trabajo que realizan.

Asturias es la segunda comunidad autónoma, tras el País Vasco, que más recursos invierte en el funcionamiento de centros especializados en educación para el consumo y en los últimos años ha aumentado en casi 7.000 personas el número de participantes en sus talleres. En concreto, han pasado de más de 12.500 en 2013 a los cerca de 20.000 de 2017.

Estos equipamientos programan talleres para instruir al consumidor de forma práctica, lúdica y divertida. Entre sus objetivos destacan el fomento de una actitud crítica hacia el consumo, la solidaridad y el respeto hacia los demás y el medio ambiente, el aprendizaje y planificación del uso del dinero, y la difusión de los derechos y deberes de los consumidores.

La red asturiana nació en 1998, cuando comenzaron a funcionar los centros de Tineo, Blimea y Ribadesella, y en 2003 se abrieron los de Vegadeo y Lugones. Fue en la década de los 90 cuando se produjo un impulso de la formación con acciones como el patrocinio de ludotecas, espacios puntuales en verano y navidades para el desarrollo de actividades y talleres didácticos, y la organización de jornadas de promoción de la educación del consumidor en la escuela.