Paderborn (Alemania), 8 abr (dpa) – Más de 26.000 personas tuvieron que abandonar hoy sus hogares en la ciudad de Paderborn, en el noroeste de Alemania, para que los artificieros puedan comenzar con la desactivación de una bomba británica de la Segunda Guerra Mundial.

Una familia encontró en su jardín un gran artefacto explosivo de 1,8 toneladas. Su hallazgo ha generado la mayor evacuación de la historia de la ciudad desde que terminara el conflicto bélico.

Se ha desalojado un radio de 1,5 kilómetros del lugar donde se encuentra la bomba. En este perímetro hay dos hospitales, varias residencias de ancianos, la universidad y parte del casco antiguo. Más de mil efectivos de los servicios de emergencias y de salvamento, así como agentes de Policía, ayudan en la operación.

Los residentes debían abandonar la zona antes del mediodía. La ciudad ha habilitado tres centros de acogida, así como el estadio del club de fútbol Paderborn para albergar a los afectados por el desalojo.

La bomba se descubrió hace una semana y media durante unos trabajos de construcción en el jardín de una casa familiar. Se encontraba solo a 80 centímetros por debajo de la superficie.

En Alemania es habitual que las fuerzas de seguridad realicen evacuaciones debido a la aparición de bombas. En el país existen miles de ellas sin estallar en ríos, debajo de autopistas o de terrenos de viviendas. Los expertos creen que hay cerca de 250.000 bombas lanzadas por los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial que por algún problema técnico no explotaron en su momento.

Miles de ellas se encuentran aún bajo tierra, algunas a metros de profundidad, otras muy cerca de la superficie. Estos artefactos se encuentran, sobre todo, en la cuenca del Ruhr y la zona del Bajo Rin, pero también en grandes ciudades como Dresde, Hamburgo o Hannover.

Las bombas se descubren habitualmente durante trabajos de construcción, pero también al analizarse imágenes aéreas históricas. Los expertos creen que aún se seguirán detectando artefactos explosivos sin detonar durante décadas.