Damasco, 21 feb (dpa) – Desde hace casi siete años, Siria está inmersa en una encarnizada guerra civil en la que están implicadas numerosas potencias extranjeras.

Estas son las fuerzas involucradas en la guerra de Siria:

EL GOBIERNO SIRIO: Los seguidores del presidente Bashar al Assad controlan las grandes ciudades del país, como Damasco, Alepo -antigua capital comercial- y la región costera. Las fuerzas de Bashar al Assad y sus aliados están ampliando las zonas bajo su control, en parte gracias a la importante intervención rusa y al apoyo iraní.

LOS REBELDES: Están intentando defender el poco terreno que les queda. La única provincia que siguen controlando es Idlib, donde el poder está principalemente en manos de fuerzas islamistas, entre ellas algunas relacionadas con el grupo terrorista Al Qaeda. También controlan pequeñas áreas en el sur del país, cerca de la frontera con Jordania. Uno de sus enclaves es Guta Oriental, cerca de Damasco, sometida a un fuerte asedio por parte de las fuerzas del Gobierno y donde en los últimos días murieron más de 200 civiles. Los rebeldes perdieron casi todo el apoyo de Occidente y en el norte dependen mucho de Turquía. Su espectro es muy amplio y abarca desde grupos moderados hasta radicales islamistas.

EL ESTADO ISLÁMICO (EI): La milicia terrorista sufrió graves pérdidas territoriales y sólo controla una zona cerca de la frontera con Irak y pequeñas áreas en el suroeste del país, cerca de los Altos del Golán, controlados por Israel. Pero Estados Unidos, que encabeza la campaña contra el EI junto a las milicias kurdas, advierte de que el grupo podría resurgir.

LOS KURDOS: Las milicias kurdas dominan la mayor parte de la frontera con Turquía, pero actualmente están siendo atacadas por Ankara en la zona noroccidental de Afrin, ya que las considera terroristas. El Partido de Unión Democrática (PYD) kurdo y sus combatientes de las Unidades de Protección Popular (YPG) son los más efectivos en el terreno en la lucha contra el Estado Islámico, batalla en la que están aliados con Estados Unidos. Sin embargo, son excluidos de las negociaciones políticas por los vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), grupo considerado terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.

RUSIA: Es el principal aliado del Gobierno de Al Assad, desde septiembre de 2015 lleva a cabo ataques aéreos para apoyarlo y es un factor determinante en su resurgimiento militar. Los ataques van dirigidos contra el EI pero también contra otros grupos rebeldes. Recientemente Moscú intentó adoptar un papel de medidador por la paz en Siria, con la intención de reducir poco a poco su rol militar. Pero es complicado mediar entre las partes implicadas en el conflicto mientras se sigue bombardeando para apoyar a Al Assad.

IRÁN: Teherán es el aliado más leal al Gobierno sirio. Soldados iraníes combaten junto al Ejército sirio y también la milicia chiita libanesa Hizbolá, financiada por Teherán, apoya a las fuerzas de Al Assad.

TURQUÍA: Es un aliado de la oposición siria, pero en los últimos tiempos se centró en hacer retroceder a los kurdos, alejándose de su objetivo anterior de expulsar a Al Assad. Sigue manteniendo fuertes vínculos con la provincia de Idlib, en el noroeste, controlada por los rebeldes. Sus Fuerzas Armadas lanzaron recientemente una ofensiva en la región de Afrin para contener el avance de los kurdos cerca de sus fronteras.

ESTADOS UNIDOS: Washington dirige la lucha contra el EI encabezando una coalición internacional, cuyos aviones de combate atacan posiciones yihadistas. También apoya a los kurdos en el noroeste del país, un punto delicado en su relación con Turquía. Se considera que no tiene mucha influencia fuera de la zona controlada por los kurdos.