Damasco, 11 mar (dpa) – Las fuerzas del Gobierno sirio lanzaron hoy fuertes bombardeos contra Guta Oriental y siguieron ganando terreno y ahondando la división conseguida el sábado en el asediado enclave rebelde.

Las fuerzas de Bashar al Assad recuperaron el control de la ciudad de Madira, un avance que supone la división del enclave en dos secciones, apuntó el Observatorio Sirio para los Derechos Huamnos.

Los avances de hoy permitieron que las fuerzas gubernamentales rompieran el asedio rebelde de la Administración de Vehículos Militares en la ciudad de Harasta, añadió el Observatorio.

El sábado, las fuerzas de Bashar al Assad consiguieron aislar esas dos localidades entre sí y del resto de Guta Oriental, el principal enclave que sigue bajo control rebelde cerca de la capital del país, Damasco.

Los bombardeos del Gobierno mataron hoy al menos a 12 civiles, cuatro de ellos en Harasta, informó el Observatorio. Según el rescatista voluntario Abu Mohammed, al menos 20 personas murieron o resultaron heridas en los bombardeos contra Duma. Desde primera hora del domingo “llovieron” misiles del Gobierno sobre Harasta y Duma, añadió.

Según Mohammed, supuestos aviones de Rusia -principal aliado de Al Assad- también lanzaron 13 bombardeos aéreos contra Harasta.

Por su parte, los rebeldes dispararon desde Guta Oriental contra zonas controladas por el Gobierno dentro y cerca de Damasco. Según la agencia de noticias siria, SANA, cuatro civiles murieron y seis resultaron heridos por el impacto de un proyectil rebelde en un autobús en Jarmana, junto a Damasco.

Las fuerzas gubernamentales sirias asedian desde 2013 Guta Oriental, controlada por rebeldes principalmente islamistas y donde unas 400.000 personas sufren escasez de medicinas y alimentos. El pasado 18 de febrero el Gobierno lanzó una gran operación contra los rebeldes que, según el Observatorio, dejó más de 1.000 civiles muertos, entre ellos 227 niños.

La captura de Guta Oriental por parte del Gobierno supondría el peor golpe contra los rebeldes desde diciembre de 2016, cuando Al Assad recuperó por completo el control de la ciudad de Alepo con una ofensiva apoyada por Rusia.

Por otro lado, drones no identificados atacaron hoy la principal base rusa en Siria, Hmeimim, según informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. El ataque, el segundo de este tipo en dos meses, no dejó víctimas, según el Observatorio.

El 7 de enero, drones operados por control remoto por rebeldes islamistas atacaron también la base de Hmeimim, según el Observatorio.

El ataque de hoy llega días después de que un avión de transporte militar ruso se estrellase durante el aterrizaje en Hmeimim, muriendo las 39 personas que iban a bordo.

En tanto, en el noroeste de Sirai las fuerzas turcas y sus aliados rebeldes se acercan cada vez más a la ciudad de Afrin, controlada por la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG), contra la que Turquía lanzó una fuerte ofensiva hace más de 50 días.

“Sólo faltan cuatro o cinco kilómetros”, afirmó hoy el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

El Observatorio Sirio había asegurado la noche del sábado que las fuerzas turcas se encontraban sólo a unos cientos de metros de los límites de la ciudad. Según el Observatorio, aviones turcos lanzaron ataques contra los barrios exteriores de Afrin y durante el intento de los turcos de rodear la ciudad se desataron fuertes combates en los límites este, norte y suroeste de la ciudad.

Erdogan anunció el viernes que sus tropas se disponen a cercar Afrin. “Estamos superando los últimos obstáculos en el camino para cercar el centro de Afrin”, afirmó. En esa ciudad vivenmuchos refugiados que huyeron de los combates en la región del mismo nombre. Ankara considera que las YPG son el brazo sirio del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.