(dpa) – Los siguientes son los principales puntos que rodean de dudas al presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y por los que podría quedar expuesto a un nuevo proceso de destitución por el Congreso:

1. Kuczynski, como ministro de Economía, logró de la Corporación Andina de Fomento en 2005 un préstamo por 77 millones de dólares para financiar el proyecto hídrico Olmos, encargado a la constructora brasileña Odebrecht.

El problema es que, según se descubrió después, Odebrecht era cliente de la consultora Westfield Capital, propiedad de Kuczynski. La ley prohíbe que un ministro tenga esos tratos. El presidente afirma que en esa época se aisló por completo de su empresa, pero no tienen documentación que lo confirme.

2. Kuczynski, como ministro de Economía y a la vez presidente de Proinversión, organismo estatal que promueve la captación de capital privado, firmó el contrato para que un consorcio encabezado por Odebrecht se encargara de dos tramos de la carretera Interoceánica.

De nuevo está el asunto del vínculo Odebrecht-Westfield, al que se suma la revelación de que el ahora presidente tuvo varias reuniones privadas con el representante de Odebrecht en Lima, Jorge Barata, señalado como el operador de la constructora brasileña en el Perú.

3. A los críticos de Kuczynski les suena inverosímil el argumento de que al entrar al Gobierno de Alejandro Toledo dejó Westfield en manos del gestor chileno Gerardo Sepúlveda -un amigo lejano, según él- y nunca se preocupó por saber lo que hacía éste, quien fue el que firmó comtratos con Odebrecht.

Igualmente les resulta difícil de creer el argumento del jefe de Estado no fue socio de Sepúlveda en la consultora First Capital, de la que Odebrecht fue cliente por largo tiempo, y que si su nombre aparece en los documentos es porque el chileno lo usó para captar clientela.

4. Marcelo Odebrecht, ex CEO de la constructora que lleva su apellido, afirmó ante fiscales que le pagó a Kuczynski para que éste actuara como consultor o conferencista de su empresa. Dijo además que en las elecciones presidenciales de 2011 financió a “todos” los candidatos importantes y Kuczynski terminó tercero.

El presidente, presionado por las evidencias, ha reconocido el nexo de Westfield y una consultoría concreta que prestó a través de First Capital después de que terminara el Gobierno de Toledo. Aparte de eso, dice que no ha habido pagos y que sí negó antes los que ahora admite es porque es desordenado y no se había dado cuenta.

Varios partidos estudian impulsar un nuevo intento de destitución de Kuczynski por “incapacidad moral”, después de que en diciembre solo lograran 79 votos, cuando eran necesarios 87. El mandatario sobrevivió gracias a diez abstenciones que, según fuentes periodísticas, fueron negociadas por el indulto para el ex presidente Alberto Fujimori.