Kosslick: “El debate del #MeToo dejará su impronta en la Berlinale”

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Berlín, 4 feb (dpa) – La alfombra roja ha empezado a desempolvarse en Berlín. El 15 de febrero comienza en la capital alemana la 68 edición de la Berlinale, uno de los festivales cinematográficos que más destaca a escala internacional por su vocación política y su compromiso social.

En entrevista con dpa, el director del Festival Internacional de Cine de Berlín, Dieter Kosslick, revela los platos fuertes de la presente edición y avanza que el movimiento de denuncia de abusos sexuales #MeToo dejará su impronta en la Berlinale.

dpa: En la sección de Competición, ¿Hay algo así como un hilo conductor, algo que sea de gran importante para la mayoría de los directores?

Kosslick: ¡Ya nos gustaría! Antes solía haberlo pero el mundo se ha vuelto tan complejo que ahora para tener ese hilo hay que forzarlo con calzador. Por supuesto que hay un par de temas centrales que están presentes a lo largo del programa. Las historias de refugiados se mantienen pero ahora no versan solo sobre la huida. Ahora también se ve qué pasa después y por qué se dan estos flujos migratorios. Además, tenemos algunas cintas que se podrían incluir en una categoría denominada “retratos de autor” y varias que tratan sobre el coraje y la valentía moral, como la película que dirige Lars Kraume (“Das schweigende Klassenzimmer”, la revolución silenciosa en su traducción al español), que estará en la sección Berlinale Special.

dpa: ¿Qué posibilidades tiene el cine alemán de ganar el Oso de oro?

Kosslick: Tenemos cuatro películas alemanas en competición, es una gran representación. De Christian Petzold, que ya estuvo en varias ocasiones en la Berlinale, se presentará “Transit”, una de las películas más importantes sobre refugiados. También es conmovedor el drama “3 Tage in Quiberon” (Tres días en Quiberon en su traducción al español), de la directora Emily Atef. Philip Gröning cuenta la historia de dos hermanos gemelos (…) y Thomas Stubers llega con un retrato vívido de una sociedad que despierta simpatía pero está perdida tras la caída del Muro de Berlín.

dpa: Suena, de nuevo, como un festival de carácter político…

Kosslick: Sí, es cierto. Cuando uno echa un vistazo al mundo, no puede quedarse al margen de la política. Y esto se aplica también a los cineastas. Pero eso no quiere decir que no vayamos a tener películas con dosis de humor, todo lo contrario. Comenzamos con una película de animación de Wes Anderson, “Isle of Dogs” (La isla de los perros, en su traducción al español), que inaugura el festival y opta a la carrera por el Oso de oro. También tenemos entretenimiento políticamente correcto con el western feminista “Damsel”, de los hermanos Zellner. Y aprovecho para revelar que… ¡el actor de Hollywood Robert Pattinson volverá este año a Berlín!.

dpa: ¿Qué papel jugará el movimiento #MeeToo en la Berlinale?

Kosslick: Este debate va a dejar seguramente una gran impronta en el festival y nosotros también queremos profundizar en él. Tenemos previstos numerosos eventos sobre diversidad. No se trata solo de acoso sexual, se trata de la discriminación en general, queremos ocuparnos de ello de forma ofensiva. Además, celebramos iniciativas como Pro Quote Film, que buscan una mayor presencia femenina en el cine, y apoyamos también el proyecto “Speak Out”, de Daniela Elstner, directora de una empresa francesa que ha puesto en marcha una web y una línea de atención telefónica para ofrecer ayuda contra el acoso sexual en el sector cinematográfico.

dpa: ¿Llevará una rosa blanca para manifestarse contra los abusos sexuales, como se hizo en Hollywood?

Kosslick: Creo que los símbolos son buenos pero nosotros queremos probar a iniciar un debate de contenidos. El tema es tan complicado y tiene tantas vertientes que debe ser abordado de manera diferenciada.

dpa: En los últimos meses ha habido un gran debate sobre el futuro de la Berlinale y sobre su posible sucesor al frente del festival. ¿Con qué sensación acude a la edición de este año?

Kosslick: Hay un refrán que dice “No hay mal que cien años dure” y así es. El debate fue muy doloroso el año pasado pero al final sabemos que de lo que se trata es de que haya transparencia en mi sucesión. Y a ese respecto yo solo puedo decir que estoy convencido de que hay una buena solución y me alegraré de estar en 2019 junto al futuro director de la Berlinale en la alfombra roja.

dpa: ¿Debe repartirse la responsabilidad en la dirección del festival?

Kosslick: Ésa es mi propuesta desde hace muchos años y ahora se debe observar qué pasa. Hasta el verano (boreal) debe ofrecerse claridad sobre la futura estructura y el futuro equipo del festival. Yo ya dije que no estoy dispuesto ni a asumir el cargo de director comercial ni de director artístico.

dpa: ¿Y si hubiese un tercer puesto como presidente?

Kosslick: Mi contrato vence el 31 de mayo de 2019. Primero tendría que terminar con esto.

SOBRE DIETER KOSSLICK Y LA BERLINALE: El alemán de 69 años es desde 2001 director de la Berlinale. El Festival de Cine de Berlín galardona las mejoras películas con el Oso de oro y el Oso de plata. Junto con los festivales de Cannes y Venecia, la Berlinale es uno de los tres grandes en Europa. El festival alemán se centra en temas políticos. Las señas de identidad de Kosslick en la alfombra roja son su sombrero, su bufanda que cambia de color en cada edición y el buen humor con el que recibe a las estrellas. Su contrato vence en 2019.