(dpa) – El Real Madrid buscará mañana ante el modesto Numancia un pase cómodo hacia los cuartos de final de la Copa del Rey para encontrar un pequeño cobijo contra la tormenta instalada sobre la casa blanca.

Son tiempos duros para la hinchada del Real Madrid, que hasta no hace mucho presumía de un equipo aspirante a todo y que en estos momentos no puede disimular el padecimiento de lo más parecido a una crisis.

Ya no son sólo los 16 puntos que le lleva de ventaja el sólido Barcelona en la Liga española y la perspectiva sombría ante la próxima eliminatoria de octavos de final de la Liga de Campeones ante el poderoso Paris Saint-Germain, sino la imagen de desorientación que ofrece el equipo.

Nadie se salva de las críticas. Desde futbolistas como Cristiano Ronaldo, Karim Benzema, Isco o Marcelo, hasta el propio Zinedine Zidane, un entrenador a quien se le exigen unas soluciones que de momento no llegan. Hasta el técnico francés parece que dejó de ser intocable. De momento, para la prensa, pero quién sabe si también para un presidente tan impaciente como es Florentino Pérez.

Por lo pronto, Cristiano Ronaldo utilizó el lunes las redes sociales para enviar un mensaje positivo a los hinchas del Real Madrid: “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”. En el texto el astro portugués ya reconocía explícitamente que hay nubes negras. Y que se prolongan.

El partido de mañana ante el Numancia, de la segunda categoría del fútbol español, no deja de ser un pequeño bálsamo para los blancos después de tanta zozobra. El 3-0 a favor del Real Madrid en la ida dejó sentenciada la clasificación, aunque bien haría el conjunto de Zidane en ofrecer a su malhumorada hinchada algo más que el pasaje.

Por supuesto, no se espera en el Santiago Bernabéu otra cosa que un “Real Madrid B”; es decir, un equipo lleno de suplentes. Pero hasta éstos -jugadores como Theo Hernández, Jesús Vallejo, Dani Ceballos o Marco Asensio- tienen cosas que demostrar. Tanto a los aficionados como a su propio entrenador, que parece haber desterrado la confianza de antaño en la llamada “segunda unidad”.

Más exigente será la eliminatoria para el Villarreal, que perdió por 1-0 en el campo del Leganés en la ida y está obligado a un esfuerzo para remontar.

El modesto equipo madrileño está rindiendo a un magnífico nivel esta temporada mientras el Villarreal atraviesa un momento irregular que debe abandonar si desea voltear la eliminatoria.

Por el contrario, el Alavés lo dejó todo casi resuelto en la ida al ganar 3-1 en campo de la Formentera y no debería tener problemas para estar en la siguiente ronda.

Por Alberto Bravo