Madrid, 22 feb (dpa) – El Gobierno de Mariano Rajoy tendrá que responder los próximos días en el Congreso sobre la ofrenda floral depositada al parecer por el embajador español en Cuba en la tumba del ex presidente Fidel Castro.

El partido Ciudadanos registró hoy una batería de preguntas para saber si el Ejecutivo sancionará al embajador Juan José Buitrago de Benito, anunció su portavoz de Exteriores, Fernando Maura. El mismo paso dio el Partido Demócrata Europeo Catalán​​ (PDeCAT).

La polémica se produjo cuando varios medios publicaron una foto de Buitrago de Benito depositando flores junto a una piedra que guarda las cenizas de Castro (1926-2016) durante una visita al cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

El diario local cubano «Sierra Maestra» citó al embajador afirmando que se sentía «honradísimo de visitar la cuna de la Revolución y la de tantos hechos históricos que han conformado la nacionalidad cubana» y de «rendir el tributo debido al Apóstol y a Fidel».

Según el medio, Buitrago de Benito visitó también el mausoleo en donde reposan los restos del héroe nacional cubano José Martí y el Panteón de los Mártires del Deber dedicado a los españoles caídos durante la guerra entre España, Cuba y Estados Unidos de 1898.

El gesto del diplomático fue criticado ya por opositores cubanos como la conocida activista y bloguera Yoani Sánchez, que escribió un artículo en su portal «14 y medio» lamentando que el embajador no supiera «ponerse firme» ante las autoridades locales.

«Cabe imaginar a un ingenuo embajador que entró a la necrópolis para rendir tributo a José Martí, héroe nacional e hijo de españoles, pero una vez en el lugar fue casi empujado a visitar también el cercano monolito de Castro», especuló Sánchez.

«Falta escuchar sus explicaciones, pero una foto, auténtica y sin trucos, ya lleva dichas más de mil palabras», concluyó en la nota titulada «Un embajador español en el lugar equivocado».

También el Observatorio Cubano de Derechos Humanos cuestionó la visita y consideró que envía «un mensaje insensible e indolente a las miles de víctimas del castrismo, a los demócratas y sobre todo a los millones de cubanos que anhelan liberarse de la etapa más triste y más oscura de la historia cubana».