Nueva York, 24 feb (dpa) – El Consejo de Seguridad de la ONU reclamó hoy a través de una resolución una tregua de al menos 30 días para Siria, país sumido en una guerra civil.

Tras la resistencia inicial de Rusia y días de negociación, los 15 miembros del Consejo votaron unánimemente a favor. La resolución, sin embargo, no contiene medios de presión legales para imponer el cese del fuego.

El Consejo “insta a todas las partes sin dilación a suspender las hostilidades por un período de tiempo de al menos 30 días consecutivos en toda Siria”, señala el documento.

La resolución pretende permitir que llegue ayuda humanitaria a las zonas sitiadas y que las organizaciones de la ONU y sus aliados puedan trasladar a las víctimas de la guerra a un lugar seguro.

“Los convoyes de la ONU y los equipos de evacuación están dispuestos”, dijo el embajador sueco ante la ONU, Olof Skoog. Suecia y Kuwait presentaron juntos la propuesta de resolución.

Las intervenciones militares contra grupos terroristas como Estado Islámico, Al Qaeda y Al Nursa quedarían exlcuidas de la tregua.

Por el momento, no está claro si la medida será acatada por las partes en conflicto y en qué medida. Ése fue, entre otros, el motivo de las objeciones y propuestas de modificación de parte de Rusia, señaló el embajador ruso ante la ONU, Vassili Nebenya, en el marco de la sesión. “Hacemos todo lo posible para normalizar la situación”.

Estados Unidos, sin embargo, acusó a Rusia de haber postergado intencionalmente durante días la votación. En comparación a borradores anteriores, no se modificó nada, “salvo algunas palabras y algunas comas”, dijo la embajadora estadounidense, Nikki Haley. “No hay ninguna buena razón por la que no hayamos podido hacer esto el miércoles o el jueves o el viernes”.

Su colega francesa, François Delattre, comentó: “Cada minuto cuenta, porque cada minuto puede llevar a la pérdida de vidas”.

Rusia e Irán son claves en el largo conflicto, dijo el embajador sustituto del Reino Unido, Stephen Hickey. Ambos países son aliados del presidente sirio, Bashar al Assad. “Si alguna de las partes atenta contra las condiciones de esta resolución, debemos volver a negociar sobre ello en el Consejo de Seguridad”, dijo Hickey.

Mientras tanto, las tropas del Gobierno sirio seguían atacando intensamente la zona rebelde de Guta Oriental. La región, controlada predominantemente por milicias islámicas, cerca de la capital Damasco, está viviendo la ola de ataques más intensa desde que comenzó la guerra civil hace casi siete años. Unas 400.000 personas permanecen allí completamente aisladas del mundo exterior.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos informó que desde el domingo pasado, cuando las tropas del Gobierno iniciaron la ofensiva en Guta Oriental, murieron más de 500 civiles, entre ellos 127 niños.