Bogotá, 12 mar (dpa) – Los resultados de los comicios legislativos dejaron una fuerte tendencia hacia la derecha en Colombia, la misma que se opuso desde un principio a los acuerdos de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la ahora ex guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Además del buen desempeño de los derechistas, la elección marcó el declive de la representación en el Congreso del partido oficialista y la pronosticada baja votación por el nuevo partido creado por la ex guerrilla, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, que guarda las siglas de la organización.

dpa presenta estas claves para entender los resultados y cómo afectan los ya pactados acuerdos de paz:

¿Cuántos escaños lograron los derechistas y cuántos los oficialistas?

Los partidos de derecha lograron una importante representación en el Congreso. El gran ganador es el partido Centro Democrático (CD), con 19 escaños en el Senado y 32 representantes a la Cámara. Su principal candidato, Iván Duque, también encabeza los sondeos a la presidencia,

El también derechista Partido Conservador, igualmente crítico a los acuerdos de paz, quedó con una bancada de 16 parlamentarios en la cámara alta y otros 30 en la baja.

Por su parte, el Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), del presidente Juan Manuel Santos, fue el gran derrotado. Logró mantener 14 de las 21 sillas que tenía en el Senado y apenas 25 de las 48 en la cámara baja.

No obstante, fuerzas favorables al proceso de paz como el Partido Liberal, la Alianza Verde, Polo Democrático Alternativo y Lista de los Decentes suman un total de 33 sillas en Senado y 48 en Cámara.

¿Se podrían modificar los acuerdos de paz?

Los acuerdos de paz, que pusieron fin a más de cinco décadas de conflicto armado interno, están aprobados y están en etapa de implementación. Sin embargo, un nuevo Gobierno que no simpatice con ellos podría lograr algunos cambios.

“Cambiar el acuerdo (de paz) es difícil, pues ya tiene varios blindajes. Si llega alguien en contra a la presidencia va a generar muchas tensiones porque lo que va a hacer es intentar incumplir el acuerdo y en algunos casos reversas algunas de las normas del texto”, explicó el analista político, Juan Camilo Londoño.

Además, Londoño aseguró que uno de los puntos más resistidos por la derecha es el de la justicia transicional, un sistema especial para juzgar a los ex guerrilleros que prevé penas más suaves a las que otorgaría la justicia regular.

A entender por los discursos de los candidatos presidenciales de derecha, su mayor descontento radica en que los ex miembros FARC llegarán al Congreso sin haber pasado por esta justicia, es decir, sin haber sido juzgados y condenados.

¿Cómo se explica la baja votación de la FARC?

Para nadie era un secreto que las FARC obtendrían una baja votación en las elecciones, dada su baja popularidad y porque sus candidatos al Congreso eran antiguos jefes guerrilleros. Sin embargo, los resultados del domingo fueron devastadores.

Sus votos fueron un número insignificante comparado con los de los demás partidos, representando apenas el 0,34 por ciento de los sufragantes, insuficientes para que accedan a escaños adicionales en el Congreso.

La FARC tendrá que contentarse con los diez escaños que tienen garantizados producto del acuerdo de paz con el Gobierno.

Para sobrevivir en el escenario político, algunos expertos auguran que es necesario que empiecen a armar coaliciones que les permitan sobrevivir. Adicionalmente, se pronostica que sus ideas no tendrán mucha resonancia en el parlamento.

“Vamos a tener unas personas en el Congreso que no han pasado por la justicia, eso genera una dificultad a la hora de ejercer una vocería”, explica Londoño.

La FARC ya no aspira a la presidenciales, pues el jueves pasado retiró de la contienda a su líder, Rodrigo Londoño, debido a los problemas de salud que sufrió hace una semana y para que pueda recuperarse de una operación a corazón abierto.

¿Peligra el acuerdo de paz con el ELN?

Las críticas de la derecha a las conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) no se han hecho esperar.

El presidente, Juan Manuel Santos, que negocia desde hace un año una salida pacífica del conflicto con la última guerrilla que opera en Colombia, había suspendido las negociaciones desde finales de enero pasado. Sin embargo, horas después de conocerse los resultados legislativos, el ELN informó que recibió una invitación del Gobierno para reanudar las conversaciones.

Este anuncio fue interpretado por la prensa local como un intento de Santos por dejar sentadas unas bases sólidas para que un futuro gobernante continúe con su tarea.

Durante el período que estuvieron suspendidas las negociaciones, la derecha radical solicitó públicamente a Santos que se levantara de la mesa y continuara combatiendo al ELN con operaciones militares.

Por Giuseppe Palacino (dpa)