Zúrich, 8 mar (dpa) – Desde hace más de dos años se encuentra suspendido por la FIFA, pero Joseph Blatter no puede evitar sonreir cuando le llaman “Président” en un restaurante de Zúrich.

A punto de cumplir 82 años, el ex presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) asegura sentirse más joven que nunca. Crítico de la actuación conducción del organismo, el suizo defiende su inocencia y su pasado y no duda en cuestionar duramente medidas como la implementación del videoarbitraje (VAR) en Rusia 2018.

Blatter, de hecho, podrá ser testigo presencial del estreno mundialista del VAR, ya que ha sido invitado por Rusia para la Copa del Mundo.

dpa: Está suspendido por la FIFA, pero tiene una invitación de Rusia para ir al Mundial. ¿Cómo vivirá este Mundial?

Blatter: Es una alegría poder ir al Mundial. Será mi undécimo Mundial, pero el primero en el que durante el torneo no podré estar activamente participando. Esta invitación es un honor y me alegro de poder ir allí. Estoy suspendido, pero no estoy suspendido para ir a un estadio o algún otro lugar. No puedo entrenar, no puedo ser árbitro y no puedo ser jugador, pero lo otro lo puedo hacer.

dpa: ¿Sabe si estará en el partido inaugural o en la final?

Blatter: Eso no lo sé, yo creo que será para el inicio. Pero no lo sé. Esperemos primero las elecciones en Rusia y luego veremos.

dpa: El VAR estará por primera vez en un Mundial. ¿Cómo lo ve?

Blatter: No soy ningún enemigo de la ayuda técnica en el fútbol. Esta ayuda de la televisión puede ser algo bueno, pero está de momento en una fase experimental. En las grandes Ligas, como en Alemania e Inglaterra, hay una y otra vez problemas. En las otras ligas no hubo suficientes pruebas, en Sudamérica, África, Asia… Creo que la Copa del Mundo, el máximo evento del deporte, no puede ser el campo de experimento para un cambio tan profundo en las reglas del juego.

dpa: Antes del Mundial de Rusia se debatirá sobre la Copa del Mundo de 2026. Hay dos candidatos: la tricandidatura de Estados Unidos, Canadá y México, por un lado, y Marruecos, por el otro. ¿Cómo ve este proceso?

Blatter: Como presidente de FIFA habría revisado los reglamentos (…) y habría dicho que si lo puede hacer un sólo país, que lo haga. La prioridad sería para Marruecos. No sé si Marruecos está en condiciones de hacerlo, pero si Marruecos estuviera en condiciones en principio debería ser elegido. Lógicamente, siendo 48 equipos hay que ver si lo pueden hacer o no. Pero percibo que estos tres grandes países están un poco preocupados por el pequeño Marruecos en este momento. Será interesante, es la primera vez que el anfitrión será elegido en el Congreso de FIFA. Es una idea que presenté en 2011 y todos estaban de acuerdo de que en el futuro debía ser el Congreso el que debía decidir.

dpa: ¿Y cuál es su pronóstico?

Blatter: Son sólo dos posibilidades. Hay que esperar todavía si ambos candidatos reciben el visto bueno de la comisión. Después no es tan fácil. Hay argumentos de África, pero también de Europa, que está cerca. Hay argumentos de la televisión y puede pasar que no se quiera dar tan fácilmente el Mundial a Estados Unidos.

dpa: Hablando del pasado y del Mundial 2006, Mohamed bin Hammam dijo por primera vez públicamente que recibió 6,7 millones de euros desde Alemania. ¿Para qué cree que recibió ese dinero?

Blatter: Eso no lo sé. Sólo sé que en FIFA éramos los banqueros. Hemos recibido el dinero y lo hemos girado a (el ex jefe de Adidas Robert Louis) Dreyfus. Quién lo recibió después, ahora sé que era Bin Hamman. Pero por qué, no lo sé.

dpa: Un libro señala que usted dio a entender que Franz Beckenbauer recibió un pago sospechoso a cambio de su apoyo a la candidatura de Australia para organizar el Mundial 2022.

Blatter: Nunca he dicho que recibió dinero. Lo que dice el libro australiano (de la autora Bonita Mersiades) nunca lo dije. Nunca diría algo así porque no lo sé.

dpa: En unos días (10 de marzo) cumplirá 82 años. ¿Cómo se encuentra?

Blatter: Bien, estoy bien, me he recuperado ya de una larga operación en la espalda y puedo moverme bien, correr, puedo bailar. Se siente bien. Y ahora bien que otra vez llega la primavera… No importa la edad, sino la generación con la que se vivió. Los últimos 40 años he estado con jóvenes y el fútbol te mantiene joven. No siento que esté más viejo. Todavía me siento un joven futbolista y eso me hace bien.

Por Florian Lütticke (dpa)