Madrid, 20 feb (dpa) – El ex presidente del Gobierno de Cataluña Artur Mas quedó hoy en libertad sin medidas cautelares tras declarar en el Tribunal Supremo español como investigado en relación al proceso independentista en la región española.

Al término de la comparecencia, el líder soberanista se declaró «satisfecho de quedar en libertad» aunque «triste» por el hecho de que algunos políticos catalanes estén actualmente en la cárcel y otros, «fuera del país para evitar entrar en prisión».

Mas, de 62 años, es investigado por su presunta vinculación con el proceso separatista impulsado en los dos últimos años por el que fuera su sucesor al frente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont.

Hoy aseguró en el Supremo que «no había un comité estratégico» y que solo fue convocado a «reuniones de carácter informal» donde «se hablaba de política», según sus declaraciones a la prensa.

El hombre que impulsó los planes de ruptura de Cataluña con España hasta principios de 2016 fue condenado el pasado julio a una inhabilitación de dos años por la organización de una consulta independentista no oficial celebrada en la región en 2014.

Ahora, el mismo tribunal que debe decidir si confirma esa condena, le llamó a declarar como investigado por el referéndum que tuvo lugar el pasado 1 de octubre en la región española, que llevó a los dirigentes catalanes a aprobar semanas después en el Parlamento regional una suerte de declaración de independencia.

La declaración de Artur Mas ante el juez del Supremo Pablo Llarena tiene lugar en una semana judicial intensa en la que otros líderes independentistas fueron llamados ante la Justicia.

Ayer comparecieron dirigentes de los dos principales partidos soberanistas, Marta Mascal (Junts per Catalunya) y Marta Rovira (Esquerra Republicana). Y el magistrado llamó para el miércoles a Anna Gabriel, una de las principales figuras de la formación antisistema Candidatura de Unidad Popular (CUP).

Gabriel, quien se trasladó este fin de semana a Suiza, confirmó que no acudirá a declarar al Supremo y que permanecerá en Ginebra, siguiendo así los pasos del propio Puigdemont, quien tras su destitución como jefe del Gobierno catalán se trasladó a Bélgica para evitar comparecer ante la Justicia española y ser detenido.

«Como no tendré un juicio justo en mi país he buscado un país que pueda proteger mis derechos», dijo la diputada de la CUP en una entrevista publicada hoy en el periódico suizo «Le Temps».