Estambul/Beirut/Irbin, 19 mar (dpa) – Al menos 15 niños y dos mujeres murieron en un bombardeo a una escuela en la ciudad de Irbin, en Guta Oriental, uno de los últimos reductos rebeldes situado cerca de la capital, Damasco, informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Presuntamente aviones rusos fueron responsables del ataque, informó el organismo. Los civiles se refugiaron en el sótano de la escuela durante el bombardeo. Otras 52 personas resultaron heridas.

Las fuerzas del Gobierno sirio lanzaron el 18 de febrero una gran operación para recuperar el control de Guta Oriental, uno de los últimos sitios en manos de los rebeldes.

Desde entonces, las fuerzas sirias se han adentrado profundamente en el enclave hasta dividirlo en dos, lo que provocó un multitudinario éxodo. Ahora controlan el 80 por ciento de la región.

Alrededor de 50.000 civiles han huido desde el jueves de la convulsa región a zonas controladas por el Gobierno, según cálculos del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

En tanto, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, redobló su ofensiva luego de que sus tropas tomaran el domingo contgrol del enclave kurdo de Afrin, otro de los principales frentes de batalla en Siria, ubicado en el noroeste del país.

Erdogan dijo que su país podría extender la operación militar contra los milicianos kurdos a otras áreas de Siria e incluso al norte de Irak. En este sentido, apuntó a zonas como Manbij, Tel Abyad y otras áreas en el noreste de Siria, donde Estados Unidos mantiene desplegadas fuerzas que patrullan junto a los kurdos en el marco de la lucha contra la milicia terrorista Estado Islámico (EI). Esa posibilidad ya causó fricciones entre Ankara y Washington en el pasado.

En cuanto a Irak, Erdogan alertó que si el Gobierno central no ataca allí al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Ankara enviará a sus propias fuerzas. El PKK, una organización turca considerada terrorista por Ankara, pero también por Estados Unidos y la Unión Europea, tiene bases en el norte de Irak.

«Si no pueden resolverlo, de repente entraremos una noche en Sinjar y limpiaremos también allí al PKK», dijo Erdogan en una ceremonia judicial en Ankara. Sinjar saltó a los titulares por las masacres del EI cometidas contra la minoría de los yazidíes antes de que las fuerzas kurdas expulsaran a los extremistas sunitas».

En el marco de la guerra de Siria los kurdos se hicieron con el control de una importante zona de la frontera e instauró una especie de administración propia.

Las fuerzas turcas recuperaron el domingo junto a sus aliados sirios en enclave de Afrin, en el noroeste de Siria, en el marco de su ofensiva lanzada el 20 de enero contra la milicia kurdo siria Unidades de Protección Popular (YPG). Ankara justificaba la ofensiva precisamente por la vinculación de las YPG con el PKK.

Fuentes kurdas y activistas denunciaran saqueos y el desplazamiento de civiles que huyen de la ocupación turca. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó hoy de robos en viviendas, negocios y edificios del gobierno.

«Están saqueando casas, quemando instituciones, rompiendo estatuas religiosas, igual que hizo (la milicia terrorista) Estado Islámico en áreas que invadió», denunció en declaraciones a dpa Brossik al Hassakeh, portavoz de la milicia kurdo siria Unidades de Protección Popular (YPG).

Fotos del interior de Afrin mostraban a las fuerzas aliadas de Turquía derribando estatuas que mostraban figuras del folclore kurdo y a un combatiente llevando máscara y blandiendo un largo cuchillo. Otras imágenes mostraban a milicianos saqueando propiedad privada y llevándose cosas en camiones, aunque su autenticidad no ha podido ser confirmada.

La bandera nacional turca ondea ahora sobre Afrin y muchos refugiados kurdos han huido a áreas bajo control de las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Assad.

«Los refugiados de Afrin están desesperados», cuenta Al Hassakeh sobre la situación humanitaria. Muchos han tenido que pasar la noche a la intemperie pese a las bajas temperaturas.

«Decenas de miles de personas están sufriendo en Afrin. Desesperados y aterrorizados, miles huyen cada día sin tener a dónde ir, con poca comida, agua y medicinas», señaló el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Twitter.

La CICR colabora con la Media Luna Roja siria para proporcionarles mantas y comida, dijo, pero alertó: «Es sólo una gota en un océano de familias necesitadas».

Según Al Hassakeh, cientos de miles de personas huyeron de la región. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) explicó el domingo que casi 100.000 personas habían sido registradas como desplazados en las zonas vecinas.

Sin embargo, los aliados de las fuerzas turcas calificaron la toma de Afrin como una victoria sobre el terror.

Mientras tanto, la agencia de noticias Dogan informó de 11 muertos en una emboscada al parecer por parte de combatientes kurdos, entre ellos cuatro combatientes sirios y siete civiles. Las fuerzas kurdas señalaron el domingo, tras la toma de Afrin, que evitarían enfrentamientos directos y pasarían a una táctica de guerrilla.